Lunes, 01 de octubre de 2007
Ya sali? a la calle la traducci?n de Ren?e Vivien a cargo de Aurora Luque.




REN?E VIVIEN
P o e m a s

Traducci?n y pr?logo de Aurora Luque
Ep?logo de Maria-Merc? Mar?al
Ediciones Igitur Poes?a, 31
ISBN 978-84-95142-52-8




Nuestra es la noche


Hora del despertar... Abre tus p?rpados.
A lo lejos afila sus luces la luci?rnaga.
El asf?delo p?lido emana puro amor.
La noche llega. ?Vamos, amiga extra?a m?a.
La luna reverdece el azul de los montes.
La noche es nuestra. El d?a, que sea de los otros.

S?lo escucho en la hondura de bosques taciturnos
el crujir de tu ropa, de las nocturnas alas.
El ac?nito en flor, de un blanco quejumbroso,
exhala sus perfumes, sus ?ntimos venenos...
Un ?rbol traspasado con un soplo de abismos
nos cerca con sus ramas, ganchudas como dedos.

El azul de la noche se expande y fluye. Ahora
es m?s ardiente el goce y es la angustia mejor.
El recuerdo es hermoso como un palacio en ruinas...
Fuegos fatuos, entonces, recorren nuestras v?rtebras,
pues resucita el alma de las tinieblas hondas.
Solamente la noche nos convierte en nosotras.





La Nuit est ? nous


C?est l?heure du r?veil? Soul?ve tes paupi?res?
Au loin la luciole aiguise ses lumi?res,
Et le bl?me asphod?le a des souffles d?amour.
La nuit vient : h?te-toi, mon ?trange compagne,
Car la lune a verdi le bleu de la montagne,
Car la nuit est ? nous comme ? d?autres le jour.

Je n?entends, au milieu des for?ts taciturnes,
Que le bruit de ta robe et des ailes nocturnes,
Et la fleur d?aconit, aux blancs mornes et froids,
Exhale ses parfums et ses poisons intimes?
Un arbre, travers? du souffle des ab?mes,
Tend vers nous ses rameaux, crochus comme des doigts.

Le bleu nocturne coule et s??pand? ? cette heure,
La joie est plus ardente et l?angoisse est meilleure,
Le souvenir est beau comme un palais d?truit?
Des feux follets courront le long de nos vert?bres,
Car l??me ressuscite au profond des t?n?bres, Et l?on ne redevient soi-m?me que la nuit.




Ren?e Vivien es el nombre literario de Pauline Tarn, nacida en Londres en 1877 de padre ingl?s y madre americana. En 1899 se instala en Par?s con una herencia que la pone a salvo de preocupaciones materiales y que le permitir? alentar las publicaciones de sus amigos y dedicarse a viajar durante largas temporadas. En Par?s conoce a Natalie Clifford Barney, actriz y escritora iniciada en los salones literarios ?era amiga de Pierre Lou?s-, con quien mantiene una tortuosa relaci?n intermitente. La baronesa H?l?ne de Zuylen (que cuid? a Vivien al final de sus d?as y que colabor? con ella en varias obras) le aportar? estabilidad sentimental. Desde 1904 Ren?e mantuvo una relaci?n casi completamente epistolar con una misteriosa admiradora de Constantinopla, esposa de un diplom?tico, llamada K?rim? Turkan-Pacha, que alimentar? su mitoman?a con un ensue?o oriental prohibido y lejano.
Vivien hablaba as? de sus viajes:

He entrevisto la maravilla egipcia, el encantamiento de los faraones desaparecidos, a Isis de alas verdes, extendidas como signo de protecci?n a los muertos, a Anubis con cabeza de buitre que pesa su coraz?n en la balanza suprema, a Neftis, la diosa que atiende al alma temerosa. S?, he visto todo esto y he regresado con el deseo de ver m?s, de ver otra cosa, de ver hasta volverme ciega, de verlo todo en la Tierra y de ver hasta en el M?s All?. Nunca se ve suficientemente lejos, nunca se ve lo suficiente.

Este insaciable instinto de exploraci?n lo aplic? tambi?n a su obra de creaci?n, que, amplia y desigual, abarca muy variados g?neros. Novelas, relatos, prosa po?tica (Brumas de los Fiordos), adaptaciones de Safo ?amplificaciones que explicitan la carga homoer?tica del original griego-, teatro y narrativa en colaboraci?n, e incluso una biograf?a de Ana Bolena.
En 1901 publica su primera colecci?n po?tica, ?tudes et pr?ludes, a la que seguir?n nuevos t?tulos: Cendres et poussi?res, ?l?heure des mains jointes, Flambeaux ?teints, Sillages, Haillons. Sus obras, en las que Gide declar? no haber encontrado nada valioso, est?n impregnadas de ?un baudelairismo profundo, central, generador?. La influencia del ?turbador Baudelaire? y del ?tierno Verlaine? ya fue detectada por sus contempor?neos. Vivien, con las espl?ndidas herramientas de la poes?a simbolista finisecular, construye un mundo l?rico decadente y hedonista. Lleva a sus m?s radicales consecuencias algunos de los registros de la fatalidad nihilista y de la perversidad voluptuosa tan en boga en el arte de 1900. Sus versos est?n poblados de Ondinas, Bacantes, Ofelias, seres noct?vagos y destructivas amantes. Su lengua es lujosa y sensual, y a la vez extra?amente inmediata. Las flores raras, las piedras preciosas, las sedas y perfumes no llegan a asfixiar la franqueza anhelante de la voz de la autora. Vivien es maestra en la exploraci?n de los sentidos: sinestesias, correspondencias y asociaciones inesperadas se plasman con matices sutiles y delicados en ritmos impecablemente fluidos. En sus libros, Vivien explora acuciantemente nuevas maneras de decir el deseo; los cantos exaltados a la sabidur?a de los sentidos y del cuerpo dar?n paso, en los ?ltimos t?tulos, a una desesperada y morbosa indagaci?n en la muerte. Todo ello se resuelve, en el conjunto de su obra, en una afirmaci?n intemporal y subversiva del deseo. Vivien escrib?a, como Cernuda, para lectores del futuro.
Ren?e Vivien muri? de anorexia en Par?s a los treinta y dos a?os.

Tags: Renée Vivien

Publicado por gala2 @ 12:32
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