Mi?rcoles, 19 de septiembre de 2007
?xplicit

Entrevista para Cuaderno de Poes?a abril 2007,realizada por M? del Carmen Mart?n a la poeta Elsa L?pez


M? del Carmen Mart?n : ?Qu? ha significado la literatura en su vida?

Elsa L?pez: Casi todo. He sido una escritora precoz entendiendo por precoz el hecho de hacer redacciones con verdadero entusiasmo desde que era una ni?a peque?a. Los maestros las le?an en alto y me animaban. Le?a poes?a en los teatros y en ocasiones especiales era la ni?a que subida a algo recitaba en las procesiones. Estaba condicionada por el medio familiar y por esa rara inclinaci?n m?a a observar y contar lo que ve?a. Desde peque?a supe que los libros conten?an los sue?os y yo era so?adora. Supe que escribir era la manera de comunicarme con los otros y as? ha sido. Me ha dado los momentos mejores y en ella y a trav?s de ella me he sentido feliz o satisfecha, como quieran llamar a eso que siento cuando estoy escribiendo y me evado de todo y me sumerjo en ese mundo de las palabras que parecen explicarlo todo. En momentos de dolor los libros o la escritura han sido mi consuelo y en momentos de euforia mi equilibrio.

M.C.: Adem?s de la poes?a, Ud. trata otros g?neros literarios, podr?a decirnos en que proporci?n, si se siente m?s poeta que novelista?

E.L.: Me siento poeta fundamentalmente. Lo que ocurre es que en la narrativa o en el ensayo (he escritos varios libros y muchos art?culos de investigaci?n etnogr?fica) libero otras fuerzas que llevo dentro y que me empujan a contar cosas que quiero contar o que necesito que los dem?s sepan pues dependen de mi propia observaci?n. Tambi?n es verdad que en la novela puedo desarrollar las escenas, complacerme en ellas durante m?s tiempo, y eso tambi?n es una fuente de placer para m?.

M.C.: ?Se condisera Ud. una escritora urbana o m?s bien de ambientes rurales?

E.L.: Soy urbana, pero mi memoria es rural y desde mi memoria extraigo las cosas, los personajes y las vivencias m?s hermosas o m?s fuertes de mi vida.

M.C.: ?Qu? diferencias puede destacar entre ambas circunstancias?

E.L.: Hay muchas y es dif?cil enumerarlas todas, pero puedo esclarecer un poco m?s lo que pienso si me paro a pensar en mis circunstancias personales. Desde peque?a he vivido reparti?ndome entre ciudades (Bata, Madrid, Granada, Las Palmas de Gran Canaria) y territorios rurales como El Planto, en la isla de La Palma, donde viv? con mi abuela materna. La verdad es que el peso de esos a?os de la infancia ha marcado mi vida tanto como los primeros a?os que viv? en Guinea Ecuatorial donde hab?a nacido. Los cuentos canarios y cubanos de mi abuela fueron parte de mi imaginario infantil tanto como los cuentos fang que me contaba Pedro, el cocinero de Bata, o los episodios nacionales que me le?an mis t?as de Granada. Esa mezcla me dio las bases para desarrollar un esp?ritu aventurero y fuera de toda conveniencia social o cultural. Y, en definitiva, pensar como pienso y escribir como escribo.

M.C.: ?Qu? opini?n le merecen a Ud. las tertulias literarias?

E.L.: Me gustan aunque la falta de estabilidad y el continuo ir de un lado a otro me haya impedido pertenecer a alguna de manera indefinida.

M.C.: ?En cu?les ha participado?

E.L.: En las que yo misma organizaba en el Ateneo de Madrid cuando fui presidenta del departamento de literatura y a una que no ten?a ni nombre y a la que he pertenecido mientras han vivido mis compa?eros. Lo que m?s me gustaba de ella era la locura, el desorden, la falta de obligaci?n de asistir o no a esos encuentros que eran m?s vitales que literarios. Estaban Claudio Rodr?guez, Jos? Hierro, Carlos Sahag?n, Joaqu?n Benito de Lucas, Antonio Hern?ndez, Manolo Romero, Eladio Caba?ero, etc . No siempre iban todos pero nos reun?amos a comer o viaj?bamos juntos dando recitales formando parte de un grupo maravilloso que se llamaba "La Ortiga" y que ?ramos nosotros mismos y los familiares y amigos que nos acompa?aban en aquella aventura po?tica. Fui muy feliz en aquella ?poca compartiendo con ellos su sabidur?a y su fuerza vital. Eran mis amigos y, adem?s, mis ?nicos maestros.

M.C.: ?Nos podr?a hablar de ellas, de la funci?n que desempe?an dentro de la literatura en general y de la poes?a en particular?

E.L.: Puedo hablar de las que he conocido y decir que eran una fuente inagotable de conocimientos y afectos. En los a?os 60 iba a una tertulia como acompa?ante de quien entonces era mi marido, ?ngel Fern?ndez-Santos, y all? nos reun?amos con Ignacio Aldecoa, Josefina, su mujer y Jes?s Fern?ndez Santos. Hablaban de pol?tica y de literatura. En los a?os 80 entr? a formar parte de esas otras: la del Ateneo de Madrid y la del bar La Manduca, cerca del taller y la tertulia de Dimitri Papagueorgiu. All? nos hemos querido, nos hemos re?do mucho y hemos deambulado de un lado a otro dando recitales porque aquello era m?s que una tertulia: era la forma de concentrar una serie de vidas desperdigadas deseosas de amistad y de cari?o; era una fuente de sabidur?a no acad?mica, de confidencias y de ayuda mutua. Creo que no he sabido de otra igual.

M.C.: ?C?mo ve Ud. a la poes?a dentro de la sociedad urbana espa?ola?

E.L.: Tiene su lugar y cada vez m?s. Cada d?a aumenta el n?mero de lectores de poes?a y la juventud ha vuelto ha encontrar en ella un lugar de gozo y de placer literario. En el metro de Madrid (no hay lugar m?s urbano que ese) no es extra?o ver a alguien con un libro de poes?a en las manos.

M.C.: ?Y a la canaria?

E.L.: Tarda en llegar a las ciudades fuera de las islas. Hablar de poetas ya editados en la pen?nsula como Andr?s S?nchez Robayna o Luis Feria, es ya dif?cil excepto en determinados c?rculos literarios. Hablar del resto de poetas canarios, exceptuando al cl?sico Tom?s Morales estudiado en el bachillerato, es hablar chino.

M.C.: Como escritora canaria, ?qu? tratamiento dar?a o qu? cambios har?a en las entidades culturales de las ciudades canarias para elevar un poco m?s el n?vel po?tico de nuestra comunidad?

E.L.: Habr?a que establecer un plan nuevo estrat?gico a nivel total. Una especie de publicidad en vallas o en globos aerost?ticos donde se escribieran poemas. Vallas, postes de la luz, panfletos repartidos a la salida de los comercios. Una gran batalla medi?tica para que la gente lea, escuche, invierta en la poes?a. Pero eso es una utop?a tal y como se lleva el tema. Pero si yo gobernara (que no lo har? gracias al cielo y a mi personal tendencia a la anarqu?a) obligar?a a los motoristas y corredores de F?rmula Uno a llevar poemas escritos en la ropa y en la carrocer?a de sus b?lidos. ?Se imaginan a Fernando Alonso llegando el primero a la meta con un verso en las banderas de su escuder?a o a Ronaldihno con el nombre de Alonso Quesada, por ejemplo, escrito en la camiseta? ?Se imaginan? Y, sobre todo, dedicar?a un d?a de carnavales a que la gente eligiera un poema y se disfrazara de ?l y obligar?a al se?or Alcalde a que leyera el preg?n en romance o en endecas?labos, a ser posible de otros. O algo as?.

Tags: Elsa López poeta

Publicado por gala2 @ 13:22  | ENTREVISTAS
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por nombre
Jueves, 04 de octubre de 2007 | 3:22
?Vaya sorpresa, Elsa! No me esperaba encontrar la entrevista aqu?, aunque ahora que recuerdo, se que me dijiste que la hab?as enviado a algunos amigos tuyos.
Y una coincidencia: la fecha en que se puso en esta p?gina, es la de mi cumplea?os, :)