Mi?rcoles, 30 de mayo de 2007
Haiku: el detalle bajo un cielo inmenso

Matsuo Basho: ?No sigo las huellas de los antiguos. Busco lo que ellos buscaron?

Justificaci?n: Bas?ndome en palabras de Jesus Tom?
:
?Cuando un occidental se enfrenta por primera vez con una colecci?n de haiku, lo primero que, seguramente, lograr? decir es que no le dicen nada, o, en todo caso, muy poca cosa. Tal vez sospeche que se trata de la captaci?n de un instante en el que una visi?n ?nica y concentrada de la naturaleza y del acontecer produce una intensa sensaci?n. Aunque esa sospecha ande, sin duda, por el buen camino, lo m?s seguro es que, al no experimentar de inmediato esa supuesta sensaci?n, la lectura moment?nea, desprevenida y desinformada le deje fr?o. Si queremos que de algo nos sirva el acercamiento al haiku, debemos acoger, sobre todo, aquellos elementos que, siendo fundamentales en el surgimiento y plasmaci?n del haiku, son transportables al ?mbito de nuestra sensibilidad y de nuestra propia concepci?n de la poes?a (por individualizada que ella sea)?


1-?Qu? es Haiku?
El Haiku es un conjunto de tres versos dispuestos en 5-7-5, no tiene t?tulo ni rima. Esta pieza clave de la poes?a japonesa se desprende de uno de m?s extensi?n para dar origen a este nuevo estilo po?tico.

Alcanz? su forma actual a finales del siglo XV y debe su nombre al poeta Shiki (1867-1902). En cuanto a su forma el Haiku no alberga dudas; son el fondo y la tem?tica los elementos m?s complejos.

Matsuo Basho, considerado el maestro, la leyenda afirmaba: un haiku es simplemente lo que est? sucediendo en ese lugar en ese momento.

El n?cleo germinal m?s s?lido del haiku consiste en expresar, de la manera m?s intensamente condensada y del modo m?s inmediato y directo ?esto hace que en el haiku predomine la frase nominal? un acontecer o una visi?n natural en que se implican necesariamente dos elementos contrastantes de una sola intuici?n.

Donald Keene comenta con toda claridad y con palabras tan precisas, que bien vale la pena copiar el pasaje en toda su extensi?n: "El haiku, a pesar de su extrema brevedad, debe contener dos elementos, separados com?nmente por un corte marcado por lo que los japoneses demominan kireji: una 'palabra cortante'. Uno de esos elementos pueden ser las circunstancias generales relacionadas con la naturaleza: kigo: palabras referidas a estaciones del a?o ?el final del oto?o, la quietud de los jardines de los templos, el mar que se oscurece? y el otro, la percepci?n moment?nea. La naturaleza de los elementos var?a, pero siempre tendr? que haber esos dos polos el?ctricos entre los que salte la chispa, si es que el haiku ha de producir su debido efecto; de otro modo, no pasar?a de ser una concisa relaci?n.

Si esto no sucede no deja de ser una simple relaci?n, convertida en descripci?n o lo que es m?s normal, narraci?n en tres versos, pero no Haiku.

Con solo tres versos y a trav?s de la observaci?n, los poetas japoneses han sabido expresar a la perfecci?n su relaci?n con la realidad a la vez que la han dotado de un sentido eterno o de trascendencia.

Sopla el poniente,
y al oriente se apilan
las hojas secas.
(Buson)

o este otro escrito por m?

brisa vernal
un remolino de hojas
sobre el arado.

(M? del Mar Ord??ez Castro)

Vicente Haya define el haiku como ?todo aquello de lo que se puede hacer una fotograf?a?Esto nos revela que estamos hablando de un instante que no puede provocarse a voluntad. Por ello es necesario que el haijin permanezca en constante estado de contemplaci?n, de satori- iluminaci?n, entendiendo por ello, estar abierto y en disposici?n de ser uno con las cosas hasta fundirse con ellas, desde lo m?s cotidiano hasta lo m?s extraordinario y pone de manifiesto que no tienen cabida elementos tales como el alma, la esperanza, lo et?reo...en definitiva ?mi estado interior?.

2.-Algunas diferencias con nuestra cultura occidental que pueden arrojar luz sobre el ?coraz?n del Haiku? ( Kororo no Haiku):

El Haijin no busca el ingenio dice las cosas tal como son; no gusta del alarde l?xico, huye del mero artificio; por el contrario se espera de ?l frescura y espontaneidad y no es amigo de frivolidades; gusta del silencio por que sabe que el Haiku dice m?s con lo que calla que con lo que dice, en un intento de lograr el efecto yugen: sorpresa, misterio.

corriente alterna.
se dirige al enchufe
con decisi?n.

(M? del Mar Ord??ez Castro.)

Basho? insist?a en que el haiku deb?a tender no s?lo a lograr los efectos eternamente bellos de que es capaz toda poes?a, sino tambi?n a producir una impresi?n de frescura. Las cosas tal como son, shasei.

Fr?a ma?ana,
La iglesia se ha llenado
De olor humano.

(M? del Mar Ord??ez Castro)

El Haijin no juega con la met?fora a pesar de que nuestros cl?sicos Juan Jos? Tablada, Jose Luis Borges, Antonio Machado, Jos? Domenchina, por citar algunos, as? lo hicieran.

En contraste con nuestra cultura, en donde el poeta tiene ?derecho? a expresar sus sentimientos ,a la autorreferencia, a lo directamente personal, el haijin renuncia al uso del ?yo?, al ego, al protagonismo, en donde ese ?yo?, ese ?mi? son usados s?lo como referencia del encuentro hombre-naturaleza.

desaparecen
frente a mi queda azul
un cielo inmenso.

Marea baja,
paseando por la arena
me sigue el viento.

(M? del Mar Ord??ez Castro)


Por ?ltimo la tem?tica, aunque hoy d?a la ?sta se ha visto ampliada y, en general, es m?s variada, abarcando casi cualquier cosa el Haiku cl?sico de alejaba de la pol?tica o la religi?n. La naturaleza, los cambios producidos por el paso del tiempo, la brevedad de la existencia humana, la belleza ef?mera de las cosas y sus polos opuestos, lo feista por ejemplo, son plasmados en el Haiku con furyu o sea "diversi?n elegante". Las palabras "diversi?n" y "elegante" tienen aqu? un sentido peculiar y no denotan distracci?n mundana y lujosa sino recogimiento, soledad, intimidad, renuncia.

Este silencio
que invade el hogar
a?n de noche.

(M? del Mar Ord??ez Castro)


El s?mbolo de furyu ser?a la decoraci?n floral -ikebana- cuyo arquetipo no es el adorno sim?trico occidental, ni la suntuosidad o la riqueza del colorido, sino la pobreza, la simplicidad y la irregularidad. Los objetos imperfectos y fr?giles -una piedra rodada, una rama torcida, un paisaje no muy interesante por s? mismo pero due?o de cierta belleza secreta- poseen una calidad furyu. Bushido y fuyru fueron los dos polos de la vida japonesa.

La belleza de lo imperfecto, lo simple, lo irregular, es lo que se denomina wabi-sabi.

En cuanto al tono que se utiliza frecuentemente es el de la melancol?a aunque se pueden adoptar otros como el humor?stico, con el toque justo de iron?a o sarcasmo sobre la propia existencia.

con todo y compras
la madre a?n sonr?e
cuesta arriba

Todo le suena
Al viejo cami?n.
Horas contadas.

A media noche
los llantos de un beb?
sin su chupete

Tres de la tarde.
Atasco en hora punta
y sin comer.


viejas las manos
para coger la azada.
hora del alba



M? del Mar Ord??ez Castro
Publicado por gala2 @ 6:14  | REFLEXIONES/PENSAMIENTOS
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