Mi?rcoles, 17 de enero de 2007
VIII ENCUENTRO INTERNACIONAL DE MUJERES POETAS
VITORIA-GASTEIZ
noviembre 2005


POEMAS



AINIZE TXOPITEA


CEREMONIA TIERRA

Persiste el llanto en avanzar rumbo al desierto
muere de pena la arena al levantarse el viento sur
recordando en cada grano su serena misericordia.

El monte-alud bebe de sus ra?ces el oasis,
agua de un cuerpo nacido roca.

La br?jula y la cruz se paran,
respiran y se agotan,
como un joven soldado que entrega la vida por su pa?s.

Insiste el aguacero en avanzar rumbo al desierto
pero el cielo se lo impide.

Ceremonia tierra rica en sequ?a
nos har? pagar por nuestros errores.



AMAIA LASA

GOSEZ HIL

Gosez hil zara
bakar bakarrik
hospital handi bateko
gela hestu batean.

Bakar bakarrik
hil zara
gosez.

Esnearen iturburuetan
gosez
hil.

Eztia isurika
eta zu
hil
gosez.

Eguzkiak besarkatzen duen herrian
gosez
hil zara.

Euriak naharoki bustitzen duen lurrean
hil zara
gosez.

Bakar bararrik
hilik zautza
gosez.

Julio Verneren ametsak
egi bihurtu diren lur honetan
gosez
hil zara.

Gosez
hospital triste bateko
gela zuri batean
hil zara
gosez
bederatzi urti izanik?




AMINA SA?D


Siempre en el poema
yo escuchar? el silencio
antes que la palabra
abrevar? en su propia boca

entonces nacen las cosas
las palabras el mundo

digo: siempre en el poema
escuchar? el silencio antes que las palabras

y t? respondes: si existe un dios
es all? donde habita

yo descubro la exacta vertiente
de la sombra y de la luz
donde termina donde comienza

y el silencio palpita como el mar
en su vientre de sal
palpita como el ala de un p?jaro
domesticando lentamente el cielo
como el viento la tierra la vida

y si existe un dios s?
es all? donde habita

(traductor Rafael Pati?o)




ANGELA MALL?N

y la fucsia parece bailarina.
nicanor parra
dear poetry

quatro bayaderas acr?batas, d?ctiles, l?vidas
saltan sobre las lunas clavadas en la noche
desde los g?isers infernales de las almas des?rticas
y tiritan
abrazadas
a lo lejos.

desde tierra se divisan,
desde los faros de la tierra.
son como peces azules que se multiplican.
espejean como tesoros antes de sumergirse.

polca, molinete, cumb?,
mazorca bailan con la anciana tristesse,
la pobre que cuida de sus ratas
sola en un puerto abandonado.
zambra sobre los aqueductos del tiempo.
minu?.
minu?.

fuego, agua, luz, tut?.
quatro ballerinas danzan (tac?n
y puntera, (puntera y tac?n).
giran fuera de los cauces, y cumplen,
sombras chinescas disciplinadas,
cumplen su propio ejercicio.


?NGELA SERNA

Claude Esteban in memoriam



Luego ser? otra vez ma?ana
y olvidar? las penitencias
de tantas reca?das;

luego,
cuando sea otra vez ma?ana
recordar? los golpes, las heridas,
las costras de otros d?as con sus noches;

luego,
en un instante que no es
ma?ana ni ayer ni tal vez hoy,
s?lo un no-tiempo almacenado
tras los muros de esta habitaci?n
en la que olvido;

luego,
cuando nada ni nadie ni yo
misma recuerde las viejas melod?as,
los pulsos de la mano en el papel,
las llagas abiertas desde el sue?o,

surgir?,
desnuda y sin pudor,
aquella que, ajena a las edades,
decidi? por mi,
dentro y fuera de mi,
haci?ndome responsable de todas las cicatrices
de una piel que no es la m?a.

Luego, cuando sea
otra vez ma?ana
todo comenzar? sin m?.


(In?dito en libro)





ANGELES MORA

CAMINO DEL PELIGRO

Como una piedra,
como un pez que se deja
arrastrar por las aguas.
Sin volver la mirada,
sin divisar la orilla.
Navego el ancho r?o del olvido
siguiendo la corriente
que me lleva al peligro.
No s? c?mo termina el desaf?o
y eso a?ade suspense.
S? que me esperan
los r?pidos al fondo,
la ?ltima aventura,
el torrente final.
He de jugarme el resto
en una sola carta.
Siento un v?rtigo fr?o:
mi historia es como el sue?o
de un naipe en la baraja.
(In?dito)



AURORA LUQUE


Taller de seder?a

Es un espl?ndido manantial de magn?fica seda (...)
Salvo la seda, no hay otro comercio en esta ciudad,
por lo cual los forasteros no permanecen en ella y
s?lo la habitan sus propios vecinos.
IBN AL-JATIB

Seda del p?rpado, seda de la ingle,
seda roja del cielo de la boca,
seda blanca, escondida, de la nuca,
la pieza con peque?os lunares de la espalda,
cris?lida de seda del ombligo,
el ovillo del pubis, la seda que se adentra,
el encaje de seda de la axila,
la organza de los labios,
la piel como sedante,
las palabras sedosas,
el sedal sin anzuelo de los brazos,
piel de fibra tensada -tarea de hilandera
del gusano inquilino, el tejedor del gremio
de los sastres futuros que destejen
la vieja seda rota y desva?da,
del trapero que rasga y que descose
los ?ltimos recortes, los retales,
la mortaja de seda apolillada.

( de Transitoria)







BALBINA PRIOR

La Celebraci?n de la Palabra

Desde esta pelliza de toro tan angosta a veces,
gran bazar de la droga, seg?n los diarios,
portaviones de sol, vehemencia y gozo,
pre?ada de inquilinos que bailan
-y qu? remedio- con el alegre subsidio de la palabra,
s?lo se puede aceptar una contienda de juego y paz,
aunque la mancha de petr?leo en el oc?ano
siga ahogando pateras
y sus inagotables fuegos de artificio
iluminen haciendas y solares encalados.

Pero una gota de lluvia en ese oc?ano
bastar?a para recordar que somos
una nimia inmensidad indivisa,
una frontera ?nica en el presente de los pueblos,
y no se debe sucumbir,
pues queda demasiado cerca el z?jel y la moaxaja,
hace pocos siglos que importamos el soneto,
y parece que fuimos ayer cuando Breton,
Artaud, Aragon, Soupault, Tzara,
cambiaron a este bajel pirata su rumbo.

Tambi?n dijeron que no era arma poderosa;
por si acaso, me tomo cada ma?ana la molestia,
de acudir a la fuente donde manan las palabras,
apartar residuos t?xicos, bolsas de pl?stico,
y exprimidas latas de Coca Cola, que maldigo fr?amente,
para poder sobrevivir sin DNI reglamentario,
y como si de un anuncio de 15 segundos se tratara
devolver bien condenso un mensaje alto, claro,
y ev?nimo de celebraci?n del verso,
unida ya a esta grey, artificiera de pasiones,
y sin m?s escudo que cualquier semipoema.



BEL?N JU?REZ

VIII

Y fueron las vibraciones de un grito contra el tiempo,
y contra el tiempo que se expand?a usando pelda?os, y
que sufr?a a golpe de pu?os.

Fueron en busca de los vientos de Ori?n,
una y otra noche sobre la escapada
de la eterna dimensi?n de lo imposible.
Ganaron la placidez de ignorar el mundo
escrito sobre las malditas horas de templanza y sue?o.

- Entr?gate al agua,
a la c?lida e intocable esencia del amor
que protege el recuerdo de una cuerda
que ahorca desde otro universo
tu cuello y mi m?sica?

- Bellas fueron tus sonrisas desde el agua que todo lo puede,
como un dios de fuerzas satisfechas e insuperables,
bellos tus perfiles y las sombras inventadas
para ese otro universo que existe, que existe,
que nos existe?

Se quejaba el soldado
de las miles sensaciones que prend?an su alma,
de las ocultos y brutales cantos del Universo impuesto.


Del libro in?dito: El Universo de las luces




BEL?N REYES

NACI PARA AHORA MISMO

para s?lo este instante.
Para que Dios, de pronto
se pose en mi cabeza,
y me peine estos a?os
de onduladas tristezas,
y me recoja el llanto
con horquillas de estrellas.

Nac? para ahora mismo
Para s?lo este instante.
Para pararme en seco
y contemplar las grietas
y descifrar los gritos
que tiemblan en mi lengua.

Nac? para estos versos
que en este instante cierran,
la herida del Misterio
de estar viva y no muerta.
S?lo este instante, s?lo,
alumbr?ndome entera.
Lo que venga no importa
lo que pas? no pesa.
Nac? para ahora mismo
para s?lo este instante
decir que ha merecido
la pena tanta pena.
Lo que venga no importa.
Lo que pas? no pesa.




CARMEN VICENTE

DI?STOLE

Y no s? por qu?
pero te quiero;
no consigue enloquecerme
tu hermosura,
ni tus ojos,
ni tus manos,
ni esa peca insensata
al borde mismo.

No,
no s?,
debe de ser tu coraz?n

si,

sus desmedidas proporciones,
sus inmensas di?stoles...

No te pongas a dieta,
?por favor!
que no adelgace,
que tampoco bajen
tus niveles de az?car,
tan a la medida de mi alma
y de mi boca;

?hagamos guerra a la moda!


?VAMOS A ENGORDAR
mi amor
aunque s?lo sea
de coraz?n!




CHANTAL MAILLARD

1

Un hombre es aplastado.
En este instante.
Ahora.
Un hombre es aplastado.
Hay carne reventada, hay v?sceras,
l?quidos que rezuman del cami?n y del cuerpo,
m?quinas que combinan sus esencias
sobre el asfalto: extra?a conjunci?n
de metal y tejido, lo duro con su opuesto
formando ideograma.
El hombre se ha quebrado por la cintura y hace
como una reverencia despu?s de la funci?n.
Nadie asisti? al inicio del drama y no interesa:
lo que importa es ahora,
este instante
y la pared pintada de cal que se desconcha
sembrando de confetis el escenario.




Tuerzo la esquina. Apresuro el paso. Se hace tarde y a?n no he almorzado.





CHUS PATO


Poema n? 2


e agora o pan?ptico ? unha ru?na

non importa porque a paisaxe podo imaxinala como decida
se un deserto ser? un tell
se ten vexetaci?n, as glicinias instalaranse no edificio
se na Ant?rtida, ser? unha fantasmagor?a de xeo

algunhas xentes (obreiras, tolos, escolares, poetas) contin?an a vivir a?; desco?ecen que xa ningu?n os vix?a

que en tempos de fartura, os sistemas de dominio xa non se ocupan das poboaci?ns, nin sequera c?mpre alimentalas

ten que ver co que dic?as, que ?o capital ? analfabeto?

debo afastarme:

sa?r da biolox?a, permanecer no corpo




CINTA MONTAGUT



Me alojo en las espirales de la noche
camino por el polvo blanco de la madrugada
en la sed de los camerinos
en el grito apagado de las esquinas
me reconozco,
soy un hueco en el volumen del aire.
No alcanzo a ver la punta de la espina
que se aloja en la carne,
no alcanzo a o?r el llanto que se apaga
oculto en las aceras.
Me ahogo en la respiraci?n de las ruinas
hasta que todo acaba y nada empieza ya.

De Poemas para un siglo (2003)




CONCHA GARC?A



TESTAMENTO


Amor M?o dos puntos, se cay?
la voluntad de seguir siendo, salgo
enhebrada de tu saliva a?n y me
aturde dejar de perseguirte, t? que fuiste
llama en la oreja y calidez de un dedo
locura de apu?alamiento certero, ensayo
noble que se caracterizaba por la insistencia
del tema con un fondo aleg?rico,
certer?sima me quedo donde estoy, ?qu?
est? m?s lejos??lo que sigue
permaneciendo? Me diseco las manos
para no tener que hacer escrutinios
con las caricias insentidas. Tengo
que escribir a?n otro poema
mi sentencia y un m?todo
para olvidarme de tu lengua.





CONCHA MURUA


Con la piedra de tus sue?os
a mi espalda
preparo el t?
?son s?lo ruinas?

La realidad se refleja
latiendo
sin caos ni esperanza.
?Hay que luchar contra el olvido?

Ins?lita, vencida, despojada,
la memoria est? llena de ciudades
la misma ciudad
donde ninguna mujer es la misma.

Sin poso en el recuerdo ajeno
mi tiempo s?lo teme a las pir?mides,
a la reina que todo lo dio
por un sue?o.

(in?dito)





CRISTINA PERI ROSSI

CONSIDERANDO


Teniendo en cuenta y considerando
el progresivo deshielo de los mares
el efecto invernadero
la veloz extinci?n de algunas especies de mam?feros
el hambre en ?frica
las guerras religiosas en Oriente
el contagioso Sida
los cientos de miles de mujeres asesinadas
por sus hombres m?s cercanos
la infibulaci?n de ni?as y adolescentes
la ca?da del d?lar
los s?dicos que torturan ni?os
el turismo sexual en Tailandia
el numeroso grupo de dictadores en el mundo
el aumento de las mafias
el tr?fico de ?rganos
el tr?fico de armas
el tr?fico de blancas
las matanzas y genocidios
el c?ncer y los accidentes automovil?sticos

el hecho de que t? y yo ya no follemos
es sencillamente irrelevante.





DIONISIA GARC?A

ARCOIRIS CIRCULAR

La luz lo alfombra todo en la ma?ana.
Es mi hermosa ciudad quien la recibe.
Camino y me pregunto, sin fortuna,
como ha podido ser tanta grandeza.
Ensimismada sigo, y atra?da
por el verde manzana de unos ?rboles,
son esas hojas nuevas, casi ni?as,
que van creciendo ante los ojos ciegos.
Me flanquean sagrados monumentos,
y un ensanche glorioso que convoca.
Disfruto el privilegio con sosiego;
tambi?n el aire que me da la vida.
Aqu? y all? lo inesperado salta.
Quienes transitan juegan a perderse,
y vuelven a surgir sin esperarlos.
Los veo aureolados de colores:
mundos de circulares arco?ris,
que ofrezco a una visi?n imaginaria,
sonriendo al pensar en el desv?o,
porque la realidad m?sera asoma,
y anuncian vanamente los fulgores,
unas viles y ciertas cataratas.

(In?dito)




ELSA L?PEZ



EL GATO
A Elsa Estrella


Lleg? por una esquina de las enredaderas.
Con los pasos muy lentos subi? los escalones
y se qued? mirando tu libro y mis geranios
y aquellos macetones con las flores de mundo salpic?ndome el alma
igual que las estrellas salpican por las noches el cielo tan azul.
Era un gato con la mirada triste y el gesto indiferente
con que todos los gatos te devuelven el grito
con que siempre los echas del patio de la casa.
Era un gato diurno. Ven?a s?lo a mirarme
y a ver c?mo com?a el pan y los lagartos de tu ausencia diaria.
A leerme las cartas que nunca te enviaba
y a ponerme en las piernas el tierno ronroneo de tu desnuda espalda.

No me fui dando cuenta de que era imprescindible,
de que ya no pod?a dejar de acariciarlo,
de hablarle de tus ojos y c?mo te brillaban
al untarme de aceite el pan de cada d?a,
hasta que ya no vino.
No me fui dando cuenta de que era necesario
en nuestra pobre vida de ausencias y milagros
hasta que la m?s peque?ita de todos los de casa
se plant? una ma?ana delante de mis brazos,
?los ojos transparentes navegando deprisa por el caf? con leche ?
y se puso de trapo la lengua y los zapatos a darme explicaciones.
Ya no viene. El gato ya no viene. Se fue el gato. Se fue.
Y se puso a buscarlo descalza por la hierba recogiendo naranjas,
sacudiendo las ramas del manzano de indias
y pisando ciruelas de los prunos redondos que adornan el jard?n.
Ni vuelves t? ni el gato por las mismas razones
?lo he pensado sin l?grimas?.
Te has ido y ya no vuelves.




F?LIX MORALES


?La casa donde viven las dos viejas inglesas est? en medio de un enorme lago de flores silvestres. Para llegar hasta ella hay que caminar medio kil?metro entre margaritas y amapolas. Ya al pie de los pelda?os de madera que suben a la veranda, al visitante, cubierto de polen amarillo, lo posee una dulce sensaci?n de irrealidad?

Las viejas inglesas toman t? en el porche.
Un conejo blanco huye entre las flores
y en la mesa verde reposa Lewis Carroll.
Las viejas inventan, mirando visillos,
las hadas que filtra la luz de la tarde.
En los cuartos h?medos trasguean los recuerdos.
Si alguien lee a Charles Dickens, ellas aparecen.
Huele a naftalina y a violetas secas.
Un aroma a muerte o pasado inunda
la escalera rota, el jard?n, las tazas.
Juegan a las damas. Regalan a un ni?o
el amor rom?ntico de su juventud.
Viven olvidadas en la primavera.
Conduce hasta ellas un prado dormido
en la luz de Mayo que cierra los ojos.
Si alguien las comprende, se pierde en los libros
que hablan de las cosas que nunca se alcanzan.
Junto a la cancela, una joven triste
que muri? hace tiempo, espera la noche.
Montado en un carro, pasa el aguador.
(De Maldevo)





ISABEL P?REZ MONTALB?N

Documentos TV. Homeless

Carecen del carnet de ciudadano,
m?s pueblan las ciudades de jirones
y bastard?a en bodegones vivos
con sus carritos, bolsas, ropa, sarna
y usos de tribu sin choza que viven
del cubo y el expolio en la basura.

Igual que caracoles con el hogar a cuestas
arrastran su babosa por el plano
inabarcable ya de la intemperie.
As? entre la demencia o las agujas
o el vino m?s barato o las brasas
de una hoguera en pespunte, se acartonan
y encuentran escabel mullido en el asfalto.

Desandando sin techo la metr?poli,
no ignoran que el calor tiene su precio,
olvidan el chasquido de abrazarse.
Prefieren medicina de efectos secundarios,
la cuna de alquitr?n mecida por la lluvia,
meterse en una dosis todo el alcohol en vena.

(In?dito en libro)



ITXARO BORDA


VII.

Abisatu gabe erdituko litekeen umearen pare
Mintzairak haragian jo eta haso-sabaian kolpeka
Ari zaizkigu
Mihiak trauka araziz :
Itzalak eta biok uste genuen aditz arrotzen
Sabel herbalak zartatuko zitzaizkigula.
Etxekoak, auzokoak eta kanpokoak
Dantza-baltsa ikaragarrian juntatzen ziren
Plakako karriketan aita batek bere semeekin
Bouzoukia jotzen zuela.
Isaltasunaren tentaldia nehoiz
Ez zitzaigun hain kalakari jezarri.

Atthenako erakustoki arkeologikoan
Esperintzia hunkigarria
Jaso genuen:
Orduak gastatu genituen
Itzalak eta biok,
-Artean, pentsatzen nuen maite ninduela-,
pylosko tauletako lineari B-zko
idazkiak eta Minosen erresumako
labirintoaren planak
eskuz kopiatzen.

Urriak 28 kalen gora gero
Bihotz mizeniarra zuela
Aitortu zidan itzalak eta begietan
Arkaitzan erraldoitasun etsia
Irakurri:
Isiltasunaren tentaldia
Zama hegaldari bilakatu zitzaigun.




JUANA CASTRO

La literatura (2)


?D?jalo todo, y s?gueme.
Colgaba desde el cielo
un manojo de d?tiles maduros.
Y los quiso.
Pero quiso tambi?n
cuidar al gato romo,
deshojar las traviesas
del oro de los puentes,
darle cuerpo a un tullido,
ponerse en la cintura
un mirlo de sat?n...
Y levantar las hojas
de hierro de la casa,
y mullir las ventanas
con un hilo de abril.

?D?jalo todo, y s?gueme, le dijo Jes?s al joven rico.
Pero estaban la madre, las heridas,
la luna como un plato,
las moscas, las sirenas, el mantel...

Ahora s?lo los d?tiles, cumplidos,
todav?a en el cielo.
Y no hay tiempo.
Y es tan tarde y nos llueve.

?D?jalo todo. S?gueme.

Y tal vez no haya d?tiles,
ni estrella, ni cielo,
ni jard?n.

(in?dito en libro)




JULIA OTXOA

USTED QUEMA SE?ORITA
Ella por lo general
entender, entiende muy pocas cosas,
la mayor parte del tiempo transcurre vol?til,
la cabeza como un golpe de tiza,
la escritura muda,
el grito junto a las estaciones de trenes y los aeropuertos,
va por la calle como reci?n venida.
No sabe vivir.

Tras cada impacto hay un instante agudo sin nada dentro,
luego es la ferocidad y el cansancio
y el preguntarse siempre c?mo narrar,
como si fuera posible dejar constancia
de lo apenas entrevisto,
del curso precipitado de las cosas,
de la presencia fantasmal del asalto,
del extra?o latido del peque?o coraz?n desconocido.

Percibir lo invisible a trav?s
de la p?rdida de orientaci?n,
de la fragilidad m?xima en la que ella
se siente visi?n alucinada
de los signos,
del libro,
de todos los libros.

Cuando est? en ese estado
tampoco puede leer.
Todo lo que ve le parece un discurso ret?rico,
resquebrajado de golpe.

En las m?ltiples representaciones de la descomposici?n,
confunde el fuego y la ceniza,
luego en el espejismo todo se anula, se trastoca,
y el acontecimiento siempre es otra cosa.

La escritura totalmente absorbida por la fiebre,
ella no puede registrar otra cosa que el delirio,
el afuera,
la tachadura.

Hay d?as que baja a la estaci?n para leer en alto
?Eso sigue su curso ? de Edmond Jab?s
y se sienta en cualquier banco junto a los trenes,
y all? recita bajo las miradas que gritan:
?? usted quema se?orita,
usted transita territorios que asustan!!!


( in?dito - fragmento)



LAURA L?PEZ


Creci? hasta aqu?
el coraz?n del kauri
escuchando el canto
tendido
de los tuis, las keas,
los kokakos
y las kakas,
loros end?micos.

Hasta aqu? los kauris
recogiendo con su talle
el borde mismo de la gran nube blanca
gigantes sin tiempo
h?roes milenarios
extensos
perdidos en el c?dice del viento

Contando todav?a
la herida
tubular
del viejo hermano.

Hasta aqu? tambi?n la vieja tuatara
siguiendo el destino de las moas.


De Aotearoa o gran nube blanca (2005)




LAURA MARINAS


Un verso no me deja dormir.
Me pincha alguna arista
-guisante de princesa
bajo siete colchones-
Me obliga a revolverme
inquieta y desvelada,
machac?n me recalca
las s?labas exactas:
del rev?s, del derecho,
a luz y a contraluz,
hasta que acaba
fluyendo en tinta
sobre un papel ajado,
remojo imprescindible
para que luego quede
una textura tan cremosa
que se pueda aplastar
por un suspiro
y cesen los bostezos.

(in?dito)




LILA ZEMBORAIN

8 de noviembre 2001

circunvalaci?n del ?rea destruida, empezando el circuito en greenwich street y chambers, donde paro a llorar mirando el patio del colegio intacto de mi hijo, perturbada por camiones que bloquean murray street y las calles que conducen a st. peter?s, iglesia en la que entro para resguardarme del vac?o vertical que me atenaza, y sigo por cuadras cubiertas de cenizas y veo borders sepultado entre las bases a?n presentes las vidrieras con sus libros empolvados, desperdigados los altares, flores secas, mu?ecos y velitas y oraciones de j?venes que hablan de dios en sus cuadernos, cuando una sensaci?n de recorrido tur?stico me apabulla con las cl?sicas paradas para apreciar mejor el panorama que ahora se contiene con vallas policiales y agentes apostados para proteger a los que desentierran en las calles ca?os, cables y m?s de lo que no se puede ver porque la dimensi?n de lo oculto es enorme, y se atisba desde ciertas perspectivas, como las bases catedralicias de las torres que son monumentos religiosos derruidos, mientras el humo se levanta a cada tanto, o gotas de agua caen de un cielo azul porque lavan los edificios circundantes para quitar la evidencia de ceniza de sus geom?tricos intersticios elevados sobre una bacanal de vendedores ambulantes con fotos de las torres, remeras y gorros alusivos, esculturas, llaveritos y multitudes mirando enajenadas a trav?s de sus ojos electr?nicos, la compulsi?n por documentar el intrincado parten?n de hierros retorcidos, violenta escultura nunca imaginada por stella, mientras los oficinistas que trabajan en la zona se amalgaman con los que miran desde rector place al gigantesco robot que muestra sus met?licas entra?as desde una perspectivas de distancia, y hacia el sur se acerca el r?o, pero al oeste sigue la debacle en la ciudad fantasmag?rica de pelli, regadas de cristales las calles vac?as por las que un hombre en patines pasea sus perros con la m?scara antit?xica en la cara, el pasto verde ahora espolvoreado de cenizas y tel?fonos gratuitos para hacer la llamada necesaria porque el winter garden que esgrim?a las torres a su espalda trasluce en su reverso el entretejido quebrado de sus vigas, sucios y empa?ados los vidrios, vac?o de barcos el pretencioso puerto, s?lo admirado ahora por una acumulaci?n de ositos que se hace enorme pila de despojos, cientos de ositos marrones de peluche amontonados con ramos secos, cartas y mensajes, tarjetas de cumplea?os, retratos de gente que se ha muerto, como la tripulaci?n de los aviones que sonr?e desde un cartel publicitario, fosa com?n que repite el colapso de los cuerpos y los pasajeros todos del espectacular viaje a la masacre, los gritos o el silencio en esa org?a de horror y adrenalina, pila inconcebible de ositos de peluche, ingenuos ojos fijos mirando a la gente azorada como yo que sigue recorriendo la explanada y el r?o y las planicies de pasto atosigado hacia el cine regal 16, 16 pantallas in?tilmente inauguradas frente al parking donde una inmensa carpa blanca recubre polic?as, bomberos y operarios que se asfixian en la zona aleda?a a la cancha de f?tbol de los chicos que aloja ahora maquinarias imposibles y enormes camiones cargados de escombros que salen para depositar su carga en las chatas alineadas en los muelles, seguidos por tanques de limpieza que riegan desinfectantes en las calles, porque el aire es irrespirable cuando el viento se aproxima a los incendios y cualquier sonido nos hace tropezar entre el estupor y las veredas mientras cruzo el puente y voy por chambers hasta greenwich, y otra vez en el colegio la realidad se recrudece en la sirena policial que bloquea el recorrido




MAR ORDO?EZ



Sol en poniente.
Con sus crestas de espuma
llegan las olas.


93
vienen ancianas
con su rosario y luto.
?de otros tiempos?


135
Colores sepia.
Inquebrantable el tiempo
?todo lo oxida?



cruce de aviones,
otra tarde en el parque
de estelas blancas.



MARGALIT MATITIAHU

LA CASA DE LA NOCHE

1

Son las tres despues de media noche,
los dientes van mashcando palabras
que destorban el selencio.

El tiempo se trespisa.

Un temblor pasa entre las parparas.

La noche es un gobernante misterioso
que aposa su puerpo pesgado
hasta que lo sigue el ruido de la luz.


2

En mis oidos suben ruidos de vagones corriendo,
en mis ojos cerados aparecen fachas
cayendo en un abismo lleno de demandas.

La noche se hinche de solombras diferentes
que van descubriendo
la desnudez de mis penserios.

yo arecojo las cinteas del tiempo
y las guadro dientro los vidros
de mis entranias.

(Libro: Despertar el selencio)





MAR?A ROSAL


EL IMPOSTOR



?l llega cada noche.
Se repiten los gestos cotidianos

Te mira,
te sonr?e, te da un beso.
Huele a tibio su cuerpo y la dulzura
que destilan sus manos te emociona.

No podr?as precisar en qu? momento
el intruso lleg? y se hizo fuerte.
Bien sabes que no es ?l.
De esta noche no pasa. -Te dices,
y un cuchillo afilado,
junto a la yugular le acercas. J?rame
que no has de irte nunca.

C?mo empapa la carne
la dicha, como un tajo.

(In?dito en libro. 2005)




MARIBEL ORTIZ

Ra?ces

Se aceleran mis pupilas
cuando extiendes
tus brazos de musgo,
y me acaricias
con dedos de adobe y escarcha...
Y tu savia
reconforta mis arterias,
explotando con sabor
a tormenta
y polvo de estrellas.

Tus gui?os de cereal
y amapola,
navegan sobre mi piel
cubierta a?n
con hebras de invierno.
Me columpio insolente
sobre tus mares
de espigas;
que mecen mi tristeza
agitando sus melenas...

Tu sierra, entonces
me seduce
embutida en corpi?o
de jarales y madreselvas.
Ra?ces milenarias
se enzarzan
escalando mis tobillos,
hasta provocarme
cosquillas en el alma.

Me tomas por la cintura
derramando l?grimas
a trav?s
de sauces de verano.
Secuestras mis labios
y se enredan al
viento
de tu veleta...
Invades mi espalda
a llamaradas de ese r?o
vagabundo de silencios
y de agua.




MARINA CEDRO


nac? en el a?o 1972 el a?o del exilio
?Y si todos se van, hija m?a
qu? vamos a hacer los que nos quedamos??
Cristina Peri Rossi ? Estado de exilio?


nac? en el a?o 1972
el a?o del exilio
nunca m?s pude volver
a ese pa?s
totalmente m?o
y no siempre digo
me encontr?
contigo
sin regreso
donde vivir es vivir
conmigo
en el exilio



(de la obra po?tica in?dita: todas las que soy (2003)




MERCEDES ROFF?
A veces
Se dice cuando
no siempre se puede algo
un h?bito o costumbre
no muy frecuente
no de todos los d?as
--tampoco nunca
Se dice cuando de vez en cuando algo
como sentirse triste o solo o feliz o hermosa
sucede como decir cada tanto
un d?a s? dos no
un d?a s? tres no
pero no regularmente
no cada dos d?as
ni cada tres
ni todos los s?bados
ni los jueves
ni dos de cada cuatro viernes
sino por ejemplo un viernes
y luego no
y luego, dos semanas o tres m?s tarde
otra vez
y luego no --cinco d?as o seis o quince
y luego s?
Suele tambi?n suceder
que llegamos a olvidar por un tiempo algo
a alguien
y de pronto lo vemos, pensamos, lo tenemos o recordamos
o echamos
otra vez de menos
despu?s de un tiempo
y despu?s de un tiempo otra vez
y otra vez despu?s de cierto tiempo
O se dice a prop?sito
de algo que sucede
por lo general en el alma
como un ritmo
o con un cierto ritmo
que por lo general ignoramos
que, m?s bien, reconocemos
cada vez
y cuando recordamos que cada tanto aparece
que ya van varias veces que aparece y lo reconocemos
entonces decimos que sucede
cada cierto tiempo
cada cierta medida
de un tiempo que desconocemos
como querer cantar o enamorarse
como sucede la lluvia
a veces
(De Definiciones mayas)




MIREN AGUR MEABE

Isiltasunaren geografia

Honako hauek ditut isiltasunaren mugarri:
hozkailua, harraska eta labea, iparrean;
arasa eta kaleko atea, ekialdean;
trastegela, mendebaldean;
eta euskal paisaien egutegia dituen horma, hegoan.

Erdigunean hazten naiz, arbola gardena baldosa batean.
Baldosapean, leize bat hedatzen da,
mintzairaren zeinu zurtzak negu-lore dituen desegitura.
Mataza bat gomutarazten dute, pintore baten kapritxoa.
Haizeak burua eztitzen badit,
sustrai?oren bat azaleratu, eta gora egiten dit altzora,
eradoski dezadan.

Sukaldeetako isiltasun goizekoa.
Fertilitatearen geografia.
(2004ko abendua)




NIEVES SALVADOR



Lo que pasa por mi frente
No es un p?jaro
Ni una sombra
Ni el ladrido de Yako
Ni el sonido de una estrella
Ni la caricia de una sonrisa
Ni el color de un d?a de verano
Lo que pasa por mi frente
No es la voz que besa mis labios
Ni el susurro de un sue?o almidonado
Ni la ceniza que crece en mi costado
Ni la complicidad de una noche vivida
Lo que pasa por mi frente
Es el estrecho camino de la pagina
Que grita y cae en las manos
Del amanecer ausente
Compasi?n de extra?os ojos
Que no tienen luz, ni piel
Esos ojos que est?n al borde

De una mirada rocosa
Que se sienta sobre s? misma
En un rubio firmamento
Cuya belleza a tocado el fr?o
Pensamiento
Ese pensamiento que pasa
Por mi frente
Sacrificio de mis dedos
Ahora parados en la retina
Esperando que se escuche
El sonido desde tu ser a mi ser.




MAR?A XOS? QUEIZ?N
Dona dos C?rpatos
Ilustre ? o teu nome, Erz?beth B?thory
prenda de Hungr?a.
Louvor e honra nos bras?ns familiares.
Se?ores da guerra, terror dos turcos
se?ores da terra, azoute das aldeas.
Dun castelo a outro,
do val ? monta?a, cabalgas dominios.
Grande ? o teu poder
muller
e s? podes gobernar na servidume.

Ociosa, esperas a chegada do conde das batallas.
Recorres sen sombra estancias fr?as
mobles pesados como mortos corpulentos.
Candelabros f?rreos iluminan a t?a vanidade
que demanda outros lustres.
As chemineas mal quentan os cuartos rudos
polos que escorrega a babosa n?boa da monta?a.
Nodrizas, servidoras, costureiras non dan feito.
Merg?llaste no tedio.
As ordes dom?sticas non che compracen.
S? a admiraci?n da t?a beleza compensa a apat?a.
Un bosque de espellos na t?a alcoba para deliciarte.
Lagoas e m?is lagoas revelan unha narcisa insatisfeita.
Mudas e remudas de atuendo nas odiosas tardes.
L?as fatigadas reverberan
sedas orientais, tecidos venecianos, pedras preciosas
granates maxiares, ?mbar do B?ltico, turquesas, rub?s,
o ardor dos teus ollos, azabaches sobre o rostro n?veo
e o manto negro dos cabelos rodeando o albor.
O teu feit?o asombra espellos e s?bditos.
Desacougante beleza.
Corvo sombr?o, Erz?bet Bathory, produces pavor.
(fragmento)


NONI BENEGAS



Tal vez yo vaya en pos de explicaciones
como cimas
y esos sean mis viajes
Nepales o Aconcaguas de extrema dificultad
hasta la verdad florida
un edelweis en la cumbre
como en el ojal del tailleur de mam?.
Pero si me arrastro d?a tras d?a
en charcos mentales
y admiro el retrato de art brut con l?grimas de sangre
es en busca de la vertiginosa esfera de cristal
donde tan pronto nieva o asoma el sol.
Palabras como los objetos numerados de una mudanza
que en alg?n sitio debo armar
y el puzzle tembloroso responde
o bien alguna pieza como punto de madeja
vuelve a abrir un nuevo laberinto
hacia otro centro
de diverso final.

(Con El ciudadano, Rosebud y Orson Welles)
(Fragmentos de un diario desconocido)




PILAR CORCUERA

LA COLODRA


El alba parpadea la fuga de la luna
y el verano despliega los albores de su terno.
Presiento que hoy surcar?s mi tierra.

Que hoy surcar?s mi tierra
porque canta la colodra empitonada.
Y mi cuerpo entumecido
se despierta al filo cortante de tu diestra.

Al filo cortante de tu diestra
cae la s?bana de hierba que cubre mis anhelos.
Y amapolas y gamarzas ci?en en gavillas
sus ardores a mi cuerpo.

Desnuda, desnuda ahora te espero,
con los labios agrietados por el ansia de mis besos.
Pasa al umbral de mi sonrisa
y h?ndete en la estr?a abierta de mi centro.
Rec?rreme palmo a palmo
que yo me elevar? en silencio
hasta la cima de tu esteva en celo.

Ya siento el embroque de tu hierro.
Ya siento que sah?ma el aliento de mi sexo.
Porque Ceres hoy unci?,
al yugo de tus ganas, mis deseos.




ROSA PLAZAOLA

LA ESPERA
Despu?s de tantos a?os
debiera hoy felicitarte
por salir del naufragio
con vida para seguir viviendo.
Por soportar tormentas
contra viento y marea,
mu?eca tentempi?
en el v?rtice antiguo
de la historia dormida.
Entre ?mantras?
de obsoleta religi?n
fuiste haciendo equilibrios
en los abandonados cielos
de la eterna y sofocada
noche de la niebla.
Quisiste encontrar
esa palabra clave
que anuda los desechos.
?Hubo tanto ?ntimo
que no encontr? expresi?n!
Buscaste
en la manada ciega
de animales hambrientos,
entre fr?as miradas
volcadas sobre el fango,
copa de indiferencia
con poso de amargura.
A?os para salir de dudas
dudas para admitir
las huellas del silencio
grito tembloroso
que se desboca
por un cuerpo
sin pliegues ni bolsillos.
Amaneciste
con la noche en la mano,
manos de tierra suelta
navegando tu vientre.
Te crecen las ra?ces
como el silencio sonoro
de ese fruto salvaje.
Tu pensamiento
es un p?jaro virgen
en busca de aventuras.
Pasos en continuo vaiv?n
dibujan los temblores
de un grito.
Su ritmo sabe a tierra.
Se encendieron las luces.
En la pista
tu cuerpo sabe a tango
a bolero




TERE IRASTORZA
Euri azpian
gogoratu zintudan
tanto busti haiek
azal lehorrean
hatzamarka
hasi zirenean.

Goardasolik gabe,
zerura begira
goizalde muga hartan

nengoen

besoak zabalik
eri,
dolorez;
mi?ez
hezur muinetan,
minez
hazkazal barnean
nengoen.

Hain fina zen
goizaldeko lanbropean
inoiz baino hutsago senti erazi ninduzun.
Euri tanto haiek
zekarten deusa,
eta deus usaina
basarkaratu nuenean.

Euri ta zotin,
malko eta trumoi
heriotz gauean,
bizirik senditu zintudan
heriozpe gauean.




TERESA G?MEZ

EL AGUA ES GRATIS PARA LOS TRISTES

Hoy han pasado todos por el puente
tristes porque llueve
Por el puente
algunos felices con capazos y escobas
porque tienen casa
y jefe
y pan
Por el puente
algunos felices con raquetas y caballos
porque tienen miedo
y agua
y casa
Y otros felices con carteras y plumas
porque tienen m?quinas
y casa
y silencio
Y otros felices con hijos y mujeres
porque tienen casa
y zapatillas
y televisi?n
Por el puente han pasado algunos
que tienen hasta coche
y pan
y casa
y tienen hijos
y armas
y coche

Por el puente han pasado todos tristes
porque llueve
Elaguaesgratisparalostristes
y una se?ora me cambia mi paraguas por su casa

?Ya tengo miedo
y pan
y casa!
Y aquella dama
triste
se ahoga
por el puente.

( de Subasta en mi ventana)




TINA ESCAJA

LLEGA LA MUERTE A DOS, llega el invierno
y el final de los d?as
y tu llegada llega.
Llega el fin succionado por el ojo de un dios sin carne,
de un dios obsoleto y cruel que masturba oleajes y rompe el mundo en dos de la ciudad enorme.
La devora.

Y t? llegas tambi?n, aventurera, con tu vientre rosa y tu cl?toris por hacer,
con esa tierna mermelada tuya de cuerpo a concebir.
Liberada de sabios, de mes?as, de revelaciones.

Y el mundo sucumbe todo al alegato de dios,
de ese dios sin memoria, sin m?s rumbo que un falo succionado por masas que lo heredan,
sin m?s itinerario
que un profeta loco y confundido perpetuado en dildos y amuletos.

Llegas a tiempo amor,

si acaso sobrevivo la embestida.

Tags: Vitoria-Gasteiz 2005

Publicado por gala2 @ 19:09  | ENCUENTROS DE POETAS
Comentarios (7)  | Enviar
Comentarios
Publicado por nombre
Mi?rcoles, 17 de enero de 2007 | 21:19
Me ha encantado este blog con tantas poetas. A algunas las he le?do, pero la mayor?a eran desconocidas para m?. Gracias por reunir tanta buena poes?a. Da gusto leer a mujeres TAN POETAS como ?stas. Volver? en otra ocasi?n a releerlas y espero que sigais publicando m?s poes?a. Gracias.
Publicado por Irene
Mi?rcoles, 17 de enero de 2007 | 21:22
Me gustar?a decir que me ha sorprendido ver tanta poeta junta. Qu? maravilla. A algunas las he le?do, otras son nuevas, pero dedicar? tiempo a llerlas. Gracias y seguid acercando la buena poes?a a la gente.
Publicado por pascale
Mi?rcoles, 17 de enero de 2007 | 23:00
Maravilloso este tema sobre poetas mujeres. Espero poder leer m?s poetas en adelante. Felicitaciones por la p?gina. Muy interesante
Publicado por nombre
Domingo, 21 de enero de 2007 | 17:09
Qu? es esto de encuentros de poetas? ?Se encuentran las poetas en alg?n lugar? Decidme d?nde y cuando. Interesado.
Publicado por nombre
Domingo, 21 de enero de 2007 | 17:12
Hola Interesado. Los poemas recogidos en este apartado ENCUENTROS DE POETAS corresponden a las poetas que participaron en el VIII Encuentro Internacional de poetas que se celebr? en Vitoria en 2005. Hasta esa fecha, todos los a?os, existieron encuentros parecidos en otras ciudades. Esta es la raz?n por la que hemos denominado as? esta categor?a. Esperamos haber respondido a tu pregunta. Gracias por tu inter?s. Ana.
Publicado por nombre
S?bado, 27 de enero de 2007 | 20:22
Irene:

?Cu?ndo va a tener lugar otro encuentro de poetas c?mo el ?ste del que se habla aqu?? Me gustar?a saberlo. Gracias.
Publicado por gala2
S?bado, 27 de enero de 2007 | 20:28
Hola Irene: lamentamos no poder responder a la informaci?n que solicitas. Desde 2005 ?stos encuentros no han vuelto a tener lugar. Aunque s? hay encuentros de poetas en varios lugares de nuestra geograf?a. Si este tema te interesa, puedo adelantarte que los pr?ximos d?as 23 y 24 de marzo habr? un encuentro de 7 poetas (mujeres) en Logro?o. Pero a?n no hemos recibido datos precisos de la organizaci?n. En cuanto los tengamos ser?n anunciados aqu?. Gracias por visitarnos. Gala.