Lunes, 04 de octubre de 2010

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Miguel ?ngel Velasco, la herida del h?roe. El poeta falleci? este s?bado s?bitamente a los 47 a?os en Palma, su ciudad

natal y donde resid?a con su madre. Lo suyo era poes?a pura, de esa que busca los caminos de la sangre. Su

?ltimo libro publicado,

?nima de ca??n , apenas tuvo rese?as en los papeles. Suele pasar. Dentro de su libro hab?a versos verdaderos, escritos aca??n tocante, de los que escupen im?genes y provocan el escalofr?o, comoel que da t?tulo al poemario y donde el poeta abre fuego con unaprovocaci?n a la que nadie sabe responder: ??Qu? ser? cuando el d?a se congele con la detonaci?n de nuestra carga en el hueco del tiempo??
serm?n del fresno. Desde entonces se convirti? en uno de los poetas fundamentales de su generaci?n, la misma de Vicente Gallego o Carlos Marzal, autores con los que acab? teniendo mucho en com?n. La ra?z de su nueva etapa la encuentr? en un poeta al margen, en un sabio exc?ntrico a la manera antigua, Agust?n Garc?a Calvo. De ?l aprendi? una radical manera de mirar el mundo y de experimentar con los ritmos del lenguaje. Pero esa experimentaci?n, patente en El dibujo de la savia (1998), editado en Lucerna, fue cediendo a la tiran?a del endecas?labo y el heptas?labo en La vida desatada (2000). Le siguieron La miel salvaje (Visor, 2003), libro galardonado con el Premio Loewe, Fuego de rueda (Visor, 2006), La mirada sin due?o (Renacimiento, 2008), Minutario del agua (Tres Fronteras, 2008) y ?nima de ca??n (Renacimiento, 2010), su ?ltimo libro, del que reproducimos uno de sus poemas.

Este s?bado muri? sin estruendo Miguel ?ngel Velasco (Palma de Mallorca, 1963), el poeta metaf?sico que hizo inventario del estrago que traen consigo las batallas. Seguir?n vivos sus poemas, trabajados sin artificios y con voluntad de prosa, trayendo las olvidadas artes del ritmo hasta el o?do. Porque Miguel ?ngel Velasco escrib?a poemas capaces de bailar contra la muerte, contra la puta muerte, descubriendo las heridas del h?roe o encerr?ndose en la sordidez de una sala de hospital, all? donde un hombre vale el color de su orina. Era un poeta brutal, de intensidad poco frecuente para estos tiempos descafeinados. Un poeta que escrib?a como si le doliese el alma. Descanse en paz.

Poeta precoz, Miguel ?ngel Velasco -acc?sit en 1979 y premio Adonais en 1981, con Las berlinas del sue?o cuando ten?a tan s?lo 18 a?os- supo escapar de los riesgos de la precocidad con un largo periodo de silencio y maduraci?n experiencial. En 1995 volvi?, convertido en otro, con El

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?Qu? ser? cuando el d?a se congele

con la detonaci?n de nuestra carga

en el hueco del tiempo?

?Cuando nos engatille

la del cuerpo mayor,

la fusilera H?cate,

con la espingarda de la luna

en desvelo de caza,

de la que ser su blanco;

o a contraluz de un sol que se comprima

en una carabina, en su mirilla,

y al fondo nuestra liebre, un punto tr?mulo

del t?nel fr?o que se estreche en nada?

?Saldr? el alma

so??ndose fogueo, en expansi?n

reversible su posta, hacia una luz

que nos funda en su seno?

?Se alzar? en perdigones, loco polen

de plomo y extra?eza,

al encuentro del c?liz de la noche?

?O quedar? sin m?s amartillada,

de este lado del t?mpano,

soldada a su calibre,

sin dar siquiera un humo leve el ?nima?

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Tags: Miguel Ángel Velasco

Publicado por gala2 @ 14:28  | NOTICIAS POETICAS
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