Domingo, 18 de abril de 2010



GRAN VÍA


Pasa la vida , pasa la muerte

y tú ahí inerte.

Piedra sobre piedra, con heridas,

vendajes de segunda mano,

grietas y socavones en años de miseria.

Luces de neón, abrigos de astracán,

risas y algarabías todo pasa en La Gran Vía.

Una y otra vez, cruzo y vuelvo a cruzar

no queda espacio por donde volver a pisar.

Primero fue la nada,

luego el derroche,

ahora refugio en las noches.

Una y otra vez pasos al vacío,

nada virgen hay en este lugar.

Volvieron los que se fueron,

se fueron los que nunca volvieron

y tú ahí inquebrantable

al dióxido de carbono,

a los fluidos corporales,

a las bombas del bimotor.

Año tras año oyes el reloj

dar las doce en La Puerta del Sol,

recoges las sobras de la fiesta,

restos de alegrías efímeras

hechas cartón al despertar

el nuevo año.

No hay principio, no hay fin,

uniendo soledades,

desbrozando mujeres en las esquinas

haciendo vivir fantasías,

teatro de las vanidades,

aceras de manteros,

camino de cementerios,

lugar de Madrid para quien

aun quiere vivir.

 

 


Tags: GRAN VÍA A. Semprún

Publicado por gala2 @ 4:14  | POEMAS
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