Mi?rcoles, 13 de enero de 2010

 

Mariposas negras y blancas

 

Una persona pasa por mi vida

y siembra la tristeza.

Luego se va, y otra se queda,

y deja mi cuerpo remendado.

Se va y en el mar mis adentros

navegan repentinas literaturas

y principios de justicia ejemplificados

en unas pocas leyes.

 

Como una mariposa negra,

una efímera presencia

se ha posado en mi corazón

y se echa al vuelo cuando desova

la milimétrica oruga de la traición.

Que en su larga metamorfosis

abre las alas de la desingenuidad.

 

Y mis versos

son cada vez más verídicos

dolorosos y extendidos.

¿Qué soy yo al fin sino una etapa representada

Con silogismos egoístas de mi círculo variante?

Y la certeza de estar absolutamente solo

me amedrenta.

 

Cibernéticos afectos de falso nombre

Se cuelan a mi realidad cotidiana.

Atraídos por mi poesía y mis prosas

(El perfume del néctar de mi corazón).

 

Y una vez ya madurados mis sentires

regresé al cobijo de mis remendadores,

Que sin cuidado por mi néctar

me ofrecieron hospedaje.

 

Y mis letras son minúsculos únicos amigos.

En nuevos rizos ellas me demuestran

la verdad que no prefiero.

 

Y en esta historia resumida en Ene versos,

se quedará mi corazón sin mariposas,

emanando el olor de su nepente…

Para enamorar a esta soledad vespertina.

 

15 de Febrero


Tags: LÓPEZ DALLARA

Publicado por gala2 @ 4:44  | POEMAS
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios