Jueves, 17 de diciembre de 2009

                    Emigrante

 

 

Está cansado el hombre de tanto itinerario.

Le acosa la fatiga acurrucada entre su piel

y perece como un oscuro árbol  por el fuego.

 

No sé de qué lugar abolido del mapa

 ha venido este hombre. Ignoro sus pecados

como ignoro los míos a la hora de laudes.

 

Me asomo a sus pupilas tristes y sombrías

con escamas azules que festejan la muerte,

y veo un dolor que le asfixia y lo condena .

 

Tiene tantas derrotas este hombre de humo

que no le corresponde ni los violines de la lluvia.

cuando arden sus laderas cubiertas de yerbajos.

 

¿Desde dónde ha llegado con su derrota a cuestas?

Se mira las manos  vacías y sueña con semillas.

Semillas que dejó sin sembrar en otro continente.

 

Y llama el corazón a la memoria de la casa

y del camino que se borran en un pueblo

donde no queda vida. Donde reina la muerte.

 

 

 

                                                         

 


Tags: Natividad Cepeda

Publicado por gala2 @ 5:59  | POEMAS
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