Introduce tu verga, amado mío,
En mi volcán de amores. Estate
Dentro de mi cuerpo mientras sueño
Con los ojos cerrados, tu abrazo sublime.
Rodéame con tus brazos apoteósicos,
Y con tus manos, grandes y pristinas, remansadas.
Acaríciame hasta el alma, corazón.
Dame agua para apagar mi fuego,
Llegada la hora; y mientras tanto,
Arde, arde conmigo en la noche estrellada,
Dame el lirio y el delirio desbocado
En plana faena y pasión: ¡arde, ardamos!
Fruta del frutal, ya sin mazmorra,
Aquí estoy, a veces contigo, y otras veces
Esperando tu aroma. Tómame, amigo,
Introduce tu miembro dentro de mi,
Dame el sabor del sol en tu entrega,
Dame la luz (que somos pasajeros).
Vivamos la vida, hagamos el amor,
Ternura mía, métete en mi cuerpo,
Entra en mí, mi puerta está abierta.
Soy como un océano luminoso y delicioso
Que espera a su amante en forma humana.
Vén, ven a mi calor, sabor, ternura, dulzura.
Ven y tómame, hazme rosa de tu fragancia,
Puro amor de tu contento, abrázame.
¡Sí, amor, sí, hazme tuyo, poséeme Ardor!
Príncipe, Celeste, engalanado de oro,
Amor con cariño: ¡Tómame, tómame, soy tuyo!
Tags: POESIA HOMOERÓTICA