Jueves, 26 de noviembre de 2009

CARTA                              

 

 

Márgenes del ayer medio borrados,

 

palomas blancas donde el tiempo puso

 

su triste nombre: brevedad y olvido.

 

Pero existió una luz, devanadera

 

de sueños llenos como lunas: almas

 

escritas en las manos

 

vacías y anhelantes de otra orilla,

 

promisorias palabras

 

perfumadas de afán, también la rosa

 

—una rosa más viva que el crepúsculo—

 

que alguien cortó de abril.

 

 

 

Hoy desvelo el misterio:

 

                                 en ti encierras

 

deseos hondos

 

(bajo la honda noche)

 

de abrazos dulces, suaves filamentos

 

de amor, te quiero, tuyo en la distancia,

 

y besos bocas que jamás tocaron

 

labio con labio,

 

                           casi versos puros.

 

 

Como si leves alas,

 

                                alas de otro viento,

 

vinieran con los signos de la sangre

 

a herir la soledad de mi presente.

 

 

 Almas, premio “Paul Beckett” (ex aequo con Marta Policinska).


Tags: Antonia Álvarez

Publicado por gala2 @ 6:59  | POEMAS
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