Martes, 13 de octubre de 2009



FUENTE

 

 

Tú me ofreciste alegre borboteo,

y yo bebí de ti.

                                    Todo sucede

eterno y sin atrás: un ir pasando

nos amordaza el cielo de los ojos

mientras los labios mueren beso a beso.

 

Te vi y te deseé.

                           Sed me pusiste

dentro del corazón,

                               y descendimos

juntos el gozo y yo para abrazarte,

hundiéndonos a un tiempo en tu esperanza,

al hilo de tu voz hecha tersura.

Venías de linderos misteriosos

(en el oscuro pozo del silencio

busca su fuente clara el infinito),

codiciosa de luz.

 

Y me sacié de ti.

 

                    Por un instante,

inicio fui contigo de pureza,

                                                                 

claror sacramental del agua viva.

 

 

(Del poemario Agua, con el que acaba de obtener el premio “Artífice” de Loja.)

PORTAL DE POESÍA


Tags: Antonia Álvarez

Publicado por gala2 @ 6:43  | POEMAS
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios