LA VEJEZ DE CATULO
Para Ana Corría
AUNQUE PUEDA sonar contradictorio,
la vejez siempre llega de improviso:
Lesbia ya no te lee, y de Juvencio
sólo sabes que es padre, se ha casado,
reniega de tu boca, y se avergüenza
de haber sido tu amante tantos años.
De nada serviría que volvieras
a ser joven de nuevo, pero a veces
te invade la nostalgia de aquel tiempo
en que fuiste dorado como un dios,
hermoso como un rey entre titanes.
Tras la puerta tapiada, Hiperión 2009 ( Premio de poesía Hiperión).
Tags: Francisco J. M.Morán