JERUSALEM
Iba a verte pasar todos los días,
Jerusalén Santa.
El nombre es el paradigma
de la cosa
y, construído de vocales y consonantes
está el Nombre que es la esencia.
Cofre de Dios y de la Omnipotencia.
Ansioso de penetrar lo que Dios sabe,
Judá León le dió renovaciones
de letras y variadas complejidades.
Finalmente le adjudicó el nombre que es la respuesta.
La puerta, la reverberación, el Templo.
Aprisionad estoy en esa red retumbante
de antes, ahora, atrás, mientras, seguidamente,
derecha, izquierda, yo, tu, aquellos, los otros.
Estando en el Muro, de pie,
pienso en las leyes
que la angustia va cambiando,
al regreso del desierto donde camino mucho.
Buscando el olvido y el obsequio de tus vinos
espanto, con mi llanto de amor, mis heridas
LA TIERRA DE LA GRAN PROMESA.
¡Oh Jerusalén que tanto amo!
Y el hombre...Pobre... vuelve su mirada,
como cuando por sobre su hombro
lo llama una esperanza, vuelve los ojos delirantes,
y todo lo vivido se detiene,
como pozo de culpa en sus entrañas.
No importa cuando llegue
pero está en camino.
Desde el comienzo de todas las cosas
está Él, el Innombrable.
Abraham obedeció a su llamado,
Moisés, él único que lo vió cara a cara
y lo escuchó, y....
De la piedra surgió agua.
Habló Oseas el poeta, y
el profeta Eliseo le pidió al profeta Isaías
que lo llevara con él en su carro de fuego
para ofrecer palabras como diamantes
en la puerta de Damasco.
Regreso del desierto donde han caído muchos.
Pasas...vuelves,
te detienes, miras.
Hay un albor de rosas.....
Retiras la tristeza y me obsequias tu vino.
Tus lutos trenzan mis vestiduras,
con gotas de amor.
No importan el tiempo y las piedras
¿ Cuánto duele el sollozante Auschwitz
o el ghetto de Varsovia?
Sí, una legión de ángeles
vendrá a liberarnos.
De la niebla de la memoria
surge la silueta de las trinitarias del Aeropuerto Ben Gurión,
podría ser todo lo que fuera a quedarme de la vida
cuando lo demás se haya desvanecido.
La mañana alegre en Jerusalén, la Ciudad de la Paz
tiene los pétalos de grandes girasoles....
¡Jerusalén después de dos mil años,
otra vez el milagro, el reencuentro!
Tras mis cuatro viajes a Israel, que han sido para bien en todos los sentidos,
escribo estos versos que me brotan del alma.
Elizabeth Margarita González Colmenares, nació en Caracas. Desde muy pequeña sintió inclinación por la lectura especialmente la poesía y literatura razón por la cual curso letras en la Universidad Central de VENEZUELA. En octubre del 2002 se publicó "Cuentos de Hadassa o impresiones de una caraqueña en Jerusalem", un relato donde el lector recorre tierra santa en un viaje mágico y trascendental. Ha escrito cuentos para niños, poemas, ha dado conferencias sobre Don Quijote de la Mancha (2005).
Realizó un curso de cuentos cortos en el Ateneo de Caracas (2005), actualmente están por editar "Cita con los Ángeles" una conexión entre nosotros y los seres divinos que no vemos pero, nos acompañan. "Tiempos de Profetas", un recuentro y reencuentro con profetas Mayores y Menores que anunciaron la venida del Mesías y "Casa por cárcel" una narración autobiográfica que nos lleva desde lo espiritual a la realidad.
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