Ada salas
Acogiera mi boca el temblor
de la tuya. Esa turbia
palabra que te ronda los labios
y clava
cuatro cruces de luz en la rosa
de tu manso paisaje.
Abierta
como a brasa la bebiera.
Qué abismo escaparía
a la lengua voraz de mi memoria.
No duerme el animal (Poesía 1987-2003), Madrid, Poesía Hiperión, 2009.
POTAL DE POESÍA
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