Mi?rcoles, 04 de marzo de 2009

 

LO MISMO Y LO CONTRARIO

 

Lo contrario de un hombre limpio es el agua sucia.

Lo contrario del mar es una mujer ciega.

El que derriba un puente, construye un precipicio.

Las cicatrices son golpes que no se olvidan.

 

Hay verdades sin límite y hay cosas que se acaban:

Los ríos son Machado.

Yo te amé a tumba abierta.

Los alacranes brillan a la luz de la luna

y después son, de nuevo, venenosos y oscuros.

 

Es así, tan sencillo.

 

Luchar por las cenizas es renunciar al fuego.

Una palabra dicha es un pájaro que se vuela.

Tu muerte está debajo de mi piel,

lo mismo que un insecto en un vaso volcado.

 

¿Qué más puedo decirte?

 

Que yo te amé de Norte a Sur, sin fondo,

con uñas y con dientes,

sin secretos,

sin trampas.

Que no he querido oír una vez más tu voz,

ni mirar nuestras fotos,

ni verte acariciando con tus dedos azules

a los perros que comen las sobras de tu vida.

 

Yo sólo quiero oscuridad y humo.

Yo he venido a decir

que te he olvidado;

que volveré a olvidarte cada día,

cada uno de los días de mi vida.


Benjamín Prado, de su libro Ecuador (Poesía 1986-2001) y otros poemas, Tercera edición ampliada, Madrid, Hiperión, 2009.


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Tags: Benjamín Prado

Publicado por gala2 @ 3:10  | POEMAS
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