S?bado, 24 de enero de 2009

 

          ARENA

 

 

 

 

 

                              A   Muhsin  Al – Ramli

 

NADA HAY AQUÍ  que se hermane con la piedra

De los templos enclavados en la roca viva                        

Cuya edificación comenzaba -relata Herodoto-

El día diez del segundo mes egipcio

Cuando las sagradas aguas del Nilo lo inundaban todo

 

De las pirámides orientadas hacia los cuatro Puntos Cardinales

Que erigieron cien faraones durante tres mil años

Con los bloques monumentales de las canteras de Arabia

Y que transportaron innumerables hombres

Sobre las hirvientes arenas del desierto

 

De los altos accesos y dinteles

De las columnas de augusto mármol

De los pasillos bajos que rendían reverencia a los reyes

En el Valle de los Muertos

 

De las tres pesadas compuertas que velaban

El sueño eterno del Faraón cuya cabeza descansaba

Hacia el Norte de la Tierra

 

De las hermosas piedras de granito rosa-siena

De la arenisca roja de Heliópolis

De las puertas de acacia laminadas en bronce

En cuyos símbolos reales se auguraba la eternidad

 

De los siglos insondables hoy perdidos en el tiempo

 

Nada hay aquí que se hermane con la piedra

Sólo este puñado de blanca arena

Que un día –bajo el signo de Ra-

 

Dominara el mundo

 

 

 

 

 

                MEMORIA

 

 

                         A José Ángel Leyva

 

HE DOMINADO los ríos más antiguos del mundo

Contemplé el Gran Nilo y construí sobre él las Pirámides

Fui testigo de las Siete Plagas de la Tierra

 

Vi del páramo surgir el Árbol

Caer bajo el cielo rojo el fruto

-vislumbré en su corazón-

El hondo gusano del rencor

 

Que abrazó con amor el fuego

 

He visto la primera noche de la luna

La luz del alba que inauguró el día

El crepúsculo que miró un hombre

Con los ojos incendiados Por la última belleza

 

He visto en el desierto

La imagen de las horas transcurridas

La arena total

 

Soy el tiempo

Al fin he quedado solo

 

 

 

 

 

 

             ARCA

                                                                    

                         A Marco Tulio del Arca

 

EL DESIERTO MILENARIO es un arca

El arca varada de la arena

En ella están las criaturas

Que preservó Noé del diluvio

Las gacelas del viento

El tigre de fuego que vio Blake

El águila de la montaña

El elefante primitivo

El errante lobo

El inhóspito león de la sabana

Las cebras prisioneras

Los pájaros del cielo

El oso de las eternas nieves

El pez que coronó las aguas

El negro cuervo de la noche

El silencioso gato

Que siempre estará solo

La paloma que descansó su vuelo

Sobre la tierra firme

La semilla que no sabe que es el árbol

El árbol que no sabe que es el bosque

La mujer y el hombre

Que caminaron juntos

El impulso que llevó al ser humano

Hasta la luna

Y lo hizo contemplar desde allí

Los mares azules de la Tierra

 

Su prodigio mayor del Universo

La vida

 



           
T
ODA LUZ AVANZA HACIA LA SOMBRA

                                                             

                          A Forrest Gander

 

TODA LUZ AVANZA hacia la sombra

El río de arena que fluye hacia el ocaso

El aceite de la luna que arde

En el estanque de la noche

Las blancas flores de la sal

Que el mar arroja sobre la playa

El vuelo de los pájaros

Que la lluvia esconde entre las frondas

La llamarada de la rosa

Que enciende los jardines derruidos

El manantial del alba

Que se pierde en el silencio

El fuego que vive en el corazón del hombre

El país infinito de tu cuerpo

El lazo del amor que desata el tiempo

El recuerdo del pasado

Que agoniza en la memoria

El vivo resplandor de la poesía

La huella de las caravanas

Que el viento borra

De la superficie tersa de las dunas

Toda luz avanza hacia la sombra

 

Aquí terminan todos los caminos

El futuro es un abismo

 

 

 

 

 

 

          EFIGIE

 

              A Juan Vicente Piqueras

 

La arena no sabe que es arena

No sabe que siendo arena es desierto

Y tiempo en el reloj ilustrado por Durero

Que sostiene con firmeza la Negra Parca

 

La arena no sabe que rige el curso

Y la vida de los ríos

Y dibuja los mapas invisibles

Que trazan los pájaros en su vuelo

 

Las estaciones del fruto

Los minutos que dura la pasión del fuego

El día sobre la tierra

La hora final del sentenciado

El instante de acero del verdugo

 

La arena no sabe que es el hombre

En su caída que siendo arena

Es el abismo sin secretos y el olvido

 

  

 

 

 

    LINAJE

                  

A Ángela Gala




E
N EL DESIERTO se arman

Las duras plantas

De los tiempos difíciles

De la estación árida

Que sigue del invierno

 

El áspero canto

Que no acepta la caricia

 

La severa enramada

De la espina

Que coronó el dolor

En el martirio

Y recuerda aún

La invencible vida

 

La insomne fortaleza

Del cardo

Que custodia en secreto

La victoriosa savia

 

El agudo abrojo

Que rasga

El terso paisaje

De la luz

 

El poema estricto

Sin hojas

Sin flores y sin fruto

 

El árbol de fuego

De la poesía

 

 

 

 

 

Fernando Ruiz Granados (Ciudad de México, 1958). Poeta y narrador. Licenciado en Letras Españolas por la Universidad Veracruzana. Tesis académica sobre la poesía de Jorge Luis Borges. Doctor en Literatura, Honoris Causa, por The World Academy of Arts and Culture, adscrita a la UNESCO.

.

Ha publicado en México, Estados Unidos, Colombia, Perú, Venezuela, Puerto Rico, Uruguay, Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba, España, y Francia. Libros suyos han sido traducidos íntegros al náhuatl, francés, portugués e italiano.

 

 Es autor de los libros: El ritual del buitre, Poemas de Brindisi, Desierto, Jardín de piedra, Recinto de la rosa, Devoción del colibrí, Adarga, y De árboles y pájaros. Ficcionario del miedo.

 

Su poesía ha recibido numerosos premios y reconocimientos en México y el extranjero. Entre ellos: Premio Latinoamericano de Poesía Plural ; Premier Prix de Poesía –para escritores extranjeros- del Club de Poésie de Veyrier du –Lac de Francia; Premio Internacional de Poesía Salvador Díaz Mirón. Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde; Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa; Premio Nacional de Poesía Jorge Cuesta. Premio Nacional de Cuentos para Niños. Primera Mención de Honor del Primer Concurso Mundial de Poesía César Vallejo en Londres; finalista del XII Concurso Internacional de Poesía “La Porte des Pòetes” en París. Finalista del Premio Mundial de Poesía, convocado por el Centro de Estudios Poéticos, Madrid, España, 2008. Mención de Honor, Menzionata, en el XXIV Premio Internacional de Poesía Nósside 2008 de Italia. El único premio global de poesía en el mundo. Organizado por la UNESCO, The World Poetry Directory, y la Alianza Global para la Diversidad Cultural.

 

“La poesía de Fernando Ruiz Granados tiene una clara genealogía -apunta Luis Alberto Ambroggio, poeta nacional de los Estados Unidos-. Se desprende de uno de los grandes veneros que dan origen a la poesía moderna: el de Mallarmé, poesía que tiene como centro al lenguaje, pregunta vuelta sobre sí misma. No obstante, su discurso poético encuentra su naturaleza en una simbiosis con la poesía oriental, con la que  entrevera su recorrido por el paisaje del mundo y sus signos. Poesía emblemática en la que se configura su mitología personal. Hay en sus libros una clara conciencia escritural, noción de la alteridad pero que se sustenta siempre en la esencialidad poética. Bitácora de viaje donde el mundo y sus signos constituyen su rosa náutica, orientación del poema y su sentido”.

 

www.fernandoruizgranados.blogspot.com

E – mail: [email protected]

  


Tags: Fernando Ruiz Granados

Publicado por gala2 @ 4:17  | POEMAS
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