S?bado, 17 de enero de 2009

 

La empinada cuesta

Estoy subiendo la empinada cuesta

en este otoño desolado.

Por las grietas de las piedras milenarias

asoman hierbajos ya secos.

Las zarzas del camino muestran restos, de frutos

ya momificados.

La casa ya casi derruida,

tiene el cerrojo de su puerta echado;

y las campanas del reloj de la torre

recuerdan, que la vida no espera.

El viento levanta las hojas del suelo

y su sonido aterra,

a las palomas que en desbandada huyen.

Estoy subiendo la empinada cuesta en este otoño sola,

sin sol y con nubes. 

 

 

Quien sabe de ese pozo.



¿ Quien sabe del pozo
que hay en cada vida?
Ese pozo en que te encuentras
hundido y sin cuerda
en la vigilia del alba.
Ese lugar siniestro y oscuro
donde nunca amanece,
donde todos los mensajes que recibes
son los ecos de tus propios temores.

¡Quien sabe de ese pozo!

Si fuera la luz brilla tanto
que sus destellos lo tapan,
si nuestras palabras
dicen lo contrario,
si la imagen que proyectamos
es tan clara...

Quien sabe de ese pozo
si es individual
y de diseño único,
si no tiene camino
ni motivo aparente.

 

Poesia Milagros Morales

Foto Goyo Hueso.( colección grafittis de Tarazona)

www.poetaenparo.blogspot.com

 


Tags: MILAGROS MORALES

Publicado por gala2 @ 3:47  | POEMAS
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Comentarios
Publicado por Miranda
Domingo, 18 de enero de 2009 | 2:45
Me gusto mucho tu poema...
Creo que voy andar por aqui seguido.
Saluditos y buen fin de semana