Jueves, 15 de enero de 2009

 

A LA HIJA MUERTA

(en recuerdo de tu hija Joan Margarit)

Joven te fuiste, no diré que llena de vida

¿o si lo estabas pequeña enjaulada?

Ahora que ha pasado el verano

no se apaga el dolor de la ausencia,

me duelen hasta las esquinas del alma.

Aun sueño que estás en tu cama

rodeada ahora de soledad,

gotas de lluvia sobre el mar

ahogándose una a una no sacian su sed,

recuerdos son de tu niñez y mi cuerpo el agua.

Imagino que me lleno de ti,

todo sigue igual, todo se diluye en la soledad.

 

 

AL POETA OLVIDADO

Sueñe el alma en las almenas

de la Estepa Castellana

que guerreros de corceles briosos

y ardor bravío la tierra reconquistan.

Sueñe el corazón herido

que inflama los muros que cobijan

la sabiduría de mujeres

que con armas no combatían.

Sueñe el viajero en estas tierras

que hielan los cuerpos

tuvo morada al abrigo del muro milenario

cuando el sol olvida Castilla

para mecerse en la tierra del infiel.

Sueñe la cigüeña con las tierras cálidas

del trópico encendido

que en las torres de románicas iglesias

encuentra refugio y abrigo.

Sueñe el Santo y cante

en la noche oscura del alma su pena

que esta tierra se olvida de que en Ella

nació un gran poeta.

 

AKER

 

 

A VITORIA

Pasan las horas,

los minutos ,los segundos,

el reloj de la catedral

tañe sin cesar,

un tibio rayo de sol

se filtra entre las torres

del casco medieval,

la ciudad despierta

de su letargo otoñal,

mujeres de ojos llorosos

caminan agachadas

entre las sombras y la claridad.

Amanece en Vitoria,

siglos de nostalgias

cubren las piedras

de tus calles empinadas,

recuerdos del pasado

surcan mi mente

en este lapso de tiempo

de un despertar doliente.

¡Que hermosos momentos

cuando la ciudad dormía eternamente!

¡Que grandes sueños en los lejanos

instantes cuando la luz del alba

tus campos teñía!.

Otoños de mi infancia,

tardes de mi niñez,

ocasos de mi adolescencia

en la tierra que nos vio nacer.

¡Cuan profundos fueron los sueños

que de rojo se cubrían en el atardecer!

Arcos ojivales de San Pedro,

cúpulas de san Miguel,

cuesta de San Vicente,

oscuridad en la catedral,

cantones empinados,

palacios renacentistas,

Florida romántica,

Senda arbolada,

María Inmaculada

envidia la vieja ciudad.

Desde tu antigua muralla

guardo con cariño

esas voces del niño

que en tus barrios industriales

forjaron los arrabales de la adolescencia

que guarda en tus entrañas

la historia de esta ciudad.

 

 

 

Soy profesora en un instituto de Vitoria, mi experiencia en la literatura es muy corta, este año he comenzado a escribir algo y espero seguir en ello pues he descubierto un mundo apasionante.

En el mes de Octubre obtuve el premio de público en el III certamen de poesía de miedo que organiza la editorial Olifante con el poema “El Sacamantecas”


 

 


Tags: ARANTZA SEMPRÚN

Publicado por gala2 @ 4:42  | POEMAS
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