Jueves, 25 de diciembre de 2008

 

ARS  

 

Un poema puede escribirse

A partir del centro, de la cabeza, del meñique

De la pelvis, de la nuca, del talón

No son trozos sino trazos

No es orden sino desvarío

No es cortina ni escena.

Un poema no es un plato de comida

No es un mapa ni un reloj

No es una prenda sobre otra prenda

Un poema es un fragmento

Un fragmento es un batiscafo

Un batiscafo es un dado en movimiento

Un dado es el tercer planeta

                                               Sumergido

En la belleza sucia y diminuta

                                               De una lágrima.

Por eso hay poemas que hacen llorar

Vomitivos, desafinados y aburridos.

Al bostezar o conmoverme

La lágrima se orilla igual

Agua infecunda e insecticida

Mis ojos ya no lloran

Reman,         ergo

Lloro

Porque las lágrimas sobran.

 

Porque el poema es una equivocación

Mantra, especulación

Dislates que el poeta malcelebra

Al no encontrarse pulgas

O algún corazón

Al que mutilar

Descoyuntar

Victimar

O encebollar.

Porque aquí, justo aquí

Sin culinaria

Ni reflectores

Ni la risa cachacienta de

                                   Amadeus

Escribo en mi cama, mi tarima, mi lecho

Nunca a la altura del catre

Que sí tiene la estatura de la lujuria

Escribo y tacho

Tuerzo y clavo

Un letrero que no firmo

“AQUÍ MURIÓ EL PAYASO”

 

 

EL FIN DEL CUERPO

 

No creía en Dios, pero sí en el fin del cuerpo

Y el placer ocurriendo en la raíz, en la tierra

Bajo un techo, sin él, más que un sol barnizando

Hasta las uñas de nuestros cuerpos.

Fatigado de anticuados artes

Y la  tensa orilla de las palabras

Con un famélico dios adornando mi pensamiento

Y un batiscafo por corazón,

He dejado mis libros coronarse de musgo

Y a tu piel reptante, distribuirse

A los cardinales de mi cuerpo

Obsequiarse como vereda a mis pasos.

Yo entonces, crezco como retama ardiendo

Y eso, ya es decir mucho en las ciudades

Donde nunca estás demasiado cerca a algo

Ni siquiera próximo a un mismo error.

Porque a veces mi voz es una huida entre multitudes

Viaje urbano donde nos aprietan las gentes

Un grito diluyéndose en un hilo de espanto

Sumisión, congestión y congelamiento.

Sacudido de la moral y de la insistencia de querer ser una isla

He profanado los vaporosos linderos de la piel

Espuma ardiendo en la fricción de los cuerpos

Es puma y rugido en la culminación y el principio.
Esponja amorosa, afiebrada y carnosa, líquida y distendida

Espejo a mí, paralelo, raíz que no dobla el viento

Cuando eres tú, toda arteria y sobresalto

Toda estuario y recipiente, toda boca y para siempre, amor alzado.

 

 

 

EL SERIPIGARI   ( o Gavrilo entre huríes)   

 

La belleza invade tus hombros y averigua en tu rostro

su camino más cierto y afortunado.

Te deslizas perfecta en un florero ajeno

y en mi pensamiento

tu retrato exagera mi invisibilidad.

No alzas la voz, no explicas tu belleza

tu carnada está dispuesta

a las aves que dan círculos

y al lobo que acecha

que no entra en razones.

Tu belleza hizo estragos

pero ningún hijo

y hay quienes sólo vinimos

a desvestirte.

 

Mi resbaladiza lengua como el napalm ardiente

Aterriza en tus senos, los maizales donde acampó mi deseo

“Para intimidarme, deberás convencerme primero”,  te dije

desnuda y como el humo al aire dispuesta, tú respondiste:

“Para amarme/ abre tus sentidos / o mejor/ pulverízalos”

 

Apartándola del grupo como a un joven becerro

me he llevado a una de sus delicados brazos

anunciándole mi deseo.

Su piel axolotl, crisálida e impuntual

va dispuesta al azar del descarrío

y no más a un formal compromiso

Yo Seripigari, regué piras de fuego por sueños

y urdí traiciones por no comprometerme

mientras las huríes

libres del ejercicio, dipsómanos y culpas

 han desayunado y usado nuestros cuerpos como manteles.

 

Yo Seripigari fumigado por los sueños y la lujuria

que no nacieron para la sola contemplación,

pero si en un punto de partida

naciendo al filo de mi desbarrancamiento

ahí donde los sentidos no me dejaron ni un solo hueso bueno

ni uno solo, decente.

 


Mario Carazas: Ecléctico de-formación , su gusto tantea desde la poesía beat hasta el verso proyectivo, lo retórico , lo mallarmiano o los haikus. Permanente peregrino de la poesía, aunque con frecuencia olvida al templo y al santo a quien rendía o prendía vela, llámese :esmerado culto.
EielsonLarkinPessoaCollinsAudenAshberyPimentelDuncanCisnerosLiPo
FerlinghettiCelanCavafisKheyyamShelleyHughesHierroVallejoBaudelaire
EliotMillsCardenal….
No en ese orden. Definitivamente no en ese orden. No es un topónimo ni un mantra. Pero su gusto ecléctico se circunscribe a lo que llega a su mano, el más desarrollado y estirado de sus sentidos.

 

(Tacna-Perú, 1975) Lic. en Administración de Empresas. Ganador en Poesía de los Juegos Florales de la UNJBG en 1997. Ganador de los concursos de poesía organizados por la CADELPO-Tacna (Casa del Poeta) en sus versiones de 1999 y 2000. Tercer Finalista del Segundo Concurso Nacional de Cuento y Poesía Dedo Crítico 2004 de la UNMSM con el poemario Estación de la Resaca (aun no publicado). Segundo puesto en el Primer Concurso de Poesía del Gobierno Regional de Tacna 2006. A mediados y finales de los 90 integró al grupo contracultural La liga del Ocio publicando diversas revistas como La liga del Ocio y Las tetas de Sofía.Felizmente casado con la poesía.

Ha publicado “GAVRILO y los oficios hostiles”


Tags: MARIO CARAZAS

Publicado por gala2 @ 2:34  | POEMAS
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Comentarios
Publicado por Mariela
Lunes, 12 de enero de 2009 | 2:33
me gusto mucho, sigue adelante
Publicado por roxana
S?bado, 01 de agosto de 2009 | 0:57
q talentoso q eres , me gusto todos los poemas q acabo de leer ,bueno decirte nada mas que GRACIAS A DIOS tienes ese talento, tu eres la cosa mas linda q DIOs tiene en esta vida el te ama el conoce toda tu historia ,recuerda eso si si te falta eso pideselo a El ........sigue asi se q Dios tiene un plan muy especial para ti no dudes de El si,espero q tmb escribas poemas para DIOS jeje..... ok bye TQM tu admiradora .