La lontananza es una canción distraída
Veo morir pausada, lentamente,
al hombre del espejo.
De pronto
otra cana descubro y me envejezco,
una arruga que es grito,
otra forma
de rendirse, que la claudicación
no es sólo desconsuelo,
es acercar despacio, poco a poco,
jirones de silencio a las ojeras,
bocanadas de sombra a los bolsillos,
soledades de mar,
de un mar lejano.
La piel indefensa (II Premio de Poesía "Ciudad de Pamplona", Salamanca, Celya, 2008).
PORTAL DE POESÍA
Tags: Manuel Laespada.