Domingo, 21 de diciembre de 2008

 

La lontananza es una canción distraída

 

Veo morir pausada, lentamente,

al hombre del espejo.

De pronto

otra cana descubro y me envejezco,

una arruga que es grito,

otra forma

de rendirse, que la claudicación

no es sólo desconsuelo,

es acercar despacio, poco a poco,

jirones de silencio a las ojeras,

bocanadas de sombra a los bolsillos,

soledades de mar,

                             de un mar lejano.


La piel indefensa  (II Premio de Poesía "Ciudad de Pamplona", Salamanca, Celya, 2008).


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Tags: Manuel Laespada.

Publicado por gala2 @ 3:34  | POEMAS
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