Nieve en Moscú
En cualquier momento
puede empezar a nevar.
Ya no parará hasta marzo o abril.
En menos de una hora
quedará cubierto
lo que todos los días
intentamos esconder
con mayor vehemencia
en todas las ciudades y pueblos
de un planeta que se plagia.
Y por la claridad
de las noches más oscuras
creeremos
que hemos conseguido dejar de ser
prisioneros del tiempo
-y de nosotros mismos-,
y que ya no es necesario
ocultarnos más.
De Moscú a Montreal,
y de Chapelco a Cooma,
así viene repitiéndose
cada invierno
desde que primero James Joyce,
y más adelante Tim Burton,
relacionaran la nieve
con todo lo que es imposible.
Tags: Antonio Vela