Martes, 30 de diciembre de 2008

 

 

Dos almas

 

 

 

Las nubes colmaron el cielo,

la noche ganó su color.

El día dejó esta vez,

tu imagen en mi

y en mi cuerpo tu calor.

Un dulce incomparable sabor

arroja el aroma de tus besos

y el sonido de tu voz

que vive en mi interior.

Tu mano sobre mi,

tu mirada siempre atenta,

tu húmeda boca entreabierta.

Tu cuerpo encendido,

mis manos inquietas.

Un abrazo profundo nos despidió,

un sueño hermoso nos unió.

Qué podrá quebrantar este amor?

Sólo dos almas nobles pueden sostener.

Vivo, el fuego de esta pasión.

 

 

 

 

10/10

 

 

 


Tags: Zarathustra

Publicado por gala2 @ 4:08  | POEMAS
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