Lunes, 17 de noviembre de 2008

 

LAS HOJAS ENVEJECEN

 

Las hojas envejecen. Las flores que llenaban

de rojo y alegría el tiesto se han helado

bajo los vientos fríos que anuncian el invierno,

y aquel gorrión, apenas posado sobre el árbol

para enterrar su trino, se pierde en el otoño

donde se pierde el verde y la canción; los anchos

cielos claros esconden esquirlas aguzadas

que hieren en lo vivo el alma de los pájaros,

y clavan tras las horas tediosas de la tarde

alfilerazos hondos de hielo en los geranios.

Y por la frente abierta del aire decembrino

se abre una brecha (noche sin velo entre los campos

que sueñan primaveras de amor y nuevas hojas

en las entrañas blancas del alma de los álamos).

Desde este gris crepúsculo de brotes adormidos

se va a la luz incierta del alba; por las manos

exánimes de otoño se extiende una caricia

total y venturosa. Vivimos en los altos

vértigos del prodigio, en el instante breve

del corazón del mundo, eterno; resbalando

por la raíz profunda del tiempo y la distancia,

contra la muerte muertos, hacia la muerte salvos.

Un tiesto en la ventana con flores

que agonizan entre la tierra viva:

                                     puro latir del barro.

 


 poema del libro 
A pesar de las sombras, de Antonia Álvarez Álvarez (Premio VII Certamen de Poesía Iberoamericana "Víctor Jara"), Salamanca, Amarú Ediciones, 2008. (PORTAL DE POESÍA)

 


Tags: ANTONIA ÁLVAREZ

Publicado por gala2 @ 4:54  | POEMAS
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