LA DEL ALBA
Y ver amanecer es el misterio
de un prodigio empezando a ser sustancia,
como esto de vivir o la armonía
que se silencia
apenas llega el mar hasta la arena
y en sus brazos se duerme.
Esta luz que diluye
lo que llamamos formas y son solo
siquiera nombres pronunciados;
esta luz ¿presta
su claridad a tanto abismo,
como quien da una limosna o bendice
lo que apenas naciendo se presiente?
El temblor de la espiga, el inclinado
rayo de sol que, indolente, en la hierba
se echa, la brisa que acaricia
lo que comienza a ser figura,
la invisible y cambiante
morfología
de lo que ayer la noche destruyó;
todo se inunda
de vida y de color, y empieza
a destilar aroma sin ser rosa,
y a mostrar el inmortal deleite
de lo que ahora es ya resurrección.
Es un poema de Francisco Mena Cantero, de su libro El pájaro y su vuelo, Córdoba, Cajasur, "Los Cuadernos de Sandua", 2008.
PORTAL DE POESIA
Tags: Francisco Mena Cantero