REFUGIO
(Malgrat)
A oscuras todo pudor es máscara o frontera.
Sea ya esta tu boca de guindas o esta la madrugada
que desnudo a fuerza de tragarme la noche,
o la orilla sedienta que se empapa de mi sangre
densa como un bálsamo de miel y raíz de sicómoro.
A oscuras el amor se pronuncia con agua de tormenta,
como una turbia música que tiembla tras los párpados
y llega al corazón como lágrima agridulce,
como un río pleno de peces que muerden las estrellas.
A oscuras, frente a la desnudez, sólo el amor existe.
Sabor a tierra fértil que deja en la boca
el penúltimo beso arrancado con furia,
con el arrebato del relámpago azafrán
o la espuma furiosa que barre horizontes de huellas.
A oscuras el amor destila arrobada fragancia
de pétalos amasados en el almirez de los labios.
El amor nos desnuda de tabúes y de credos
como frutos sagrados que vencieron al naufragio,
como refugio de luna para estrellas fugaces.
A oscuras descubrimos el don de la belleza.
Es un poema de José Luis García Herrera, de su libro El recinto del fuego (Premio Internacional de Poesía Erótico-Amososa) Ateneo Guipuzcoano 2007, Huerga & Fierro Editores, 2008.
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