XXV
Sigo silbando en tu oído
Donde aplauden las palabras
La rima se queja de ser aplastada
Sigo rozando tu pecho
donde baila el latido
se escucha la carcajada
¿Por qué vuela el poema?
¿Por qué se despeina la mirada?
Si sigo remando a oscuras
sobre folios de acero
y pétalos de naranja
Serán los besos que esquivas
los que pronuncian la llamada
O será el poema
Quién inquieto me remata
XXVI
Si no fuese por ti
y por que me llamas
por mi nombre
Mi teléfono carecería de valor
Y mis palabras de comunicador
No existiría…
Ni el sentido
Ni la fuerza…
Ni el valor
Todo serían palabras
Palabras, palabras, palabras…
a mi alrededor
XXVII
Resuena la piedra
En el rio resuena
Salta la liebre
en fuego cruzado
Salpica el agua
un charco ondulado
y el tiempo se escurre.
En vocales eternas
Habita el pecado
Caños y paja
de esquiles variados
Corrientes de días
que salpican sin estar mojando
Y entre tanto…
La sangre sigue sin llegar al rio
XXVIII
Te regalé el agua
Te regalé el rio
Y entre los agujeros de mi sombrero
El sentio
Te regalé el verbo
Te regalé el sustantivo
Y del poema de mi garganta
el superlativo
Te regalé lo lleno
Lo vacio
Y de mi escritura en el aire
El garabato del niño
Te regalé el alma
La sombra
Mis cinco sentidos
Pero tú…
no ibas conmigo.
XXIX
Soy de ausencia
Soy de ausencia
en esta gravedad impuesta
en este vacio de mi sed
en este eco sin palabra
soy de ausencia
Soy de ausencia
En este alborotado recreo
En este oxido de mi cielo
En esta alma
Que me quiere sin amar
Y me ama sin querer
Soy de ausencia
Soy de ausencia
En este réflex en duermevela
En este ser vivo que me acompaña
Soy de ausencia
En esta canción desconocida
En este ovillo de caracola
Soy de ausencia
En este falso mosaico de estabilidad
En esta realidad
Soy de ausencia
Y así sólo
Me desvanezco en el aire.
XXX
Una voz
Mi propia voz
articula el sonido
El silencio…
mi yo más íntimo
Esa voz que se ausenta
de mi...
De mi yo infinito
Esa voz de mi voz
Esa imagen de mi imagen
Esa sombra de mi propia sombra
Esa voz
Innegable voz
Esa voz de mi alma
Antes de la perdida del habla
Esa voz…
Mi propia voz
Llevaba tiempo
gritando debajo del agua
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