Jueves, 25 de septiembre de 2008

 

 

XXV

 

Sigo silbando en tu oído

Donde aplauden las palabras

La rima se queja de ser aplastada

Sigo rozando tu pecho

donde baila el latido

se escucha la carcajada

¿Por qué vuela el poema?

¿Por qué se despeina la mirada?

Si sigo remando a oscuras

sobre folios de acero

y pétalos de naranja

Serán los besos que esquivas

los que pronuncian la llamada

O será el poema

Quién inquieto me remata

 

XXVI

 

Si no fuese por ti

y por que me llamas

por mi nombre

Mi teléfono carecería de valor

Y mis palabras de comunicador

No existiría…

Ni el sentido

Ni la fuerza…

Ni el valor

Todo serían palabras

Palabras, palabras, palabras…

 a mi alrededor



XXVII

 

Resuena la piedra

En el rio resuena

Salta la liebre

en fuego cruzado

Salpica el agua

un charco ondulado

y el tiempo se escurre.

 

En vocales eternas

Habita el pecado

Caños y paja

de esquiles variados

Corrientes de días

que salpican sin estar mojando

Y entre tanto…

La sangre sigue sin llegar al rio

 

XXVIII

 

Te regalé el agua

Te regalé el rio

Y entre los agujeros de mi sombrero

El sentio

 

Te regalé el verbo

Te regalé el sustantivo

Y del poema de mi garganta

el superlativo

 

Te regalé lo lleno

Lo vacio

Y de mi escritura en el aire

El garabato del niño

 

Te regalé el alma

La sombra

Mis cinco sentidos

Pero tú…

     no ibas conmigo.

 

XXIX

 

Soy de ausencia

 

Soy de ausencia

en esta gravedad impuesta

en este vacio de mi sed

en este eco sin palabra

soy de ausencia

 

Soy de ausencia

En este alborotado recreo

En este oxido de mi cielo

En esta alma

Que me quiere sin amar

Y  me ama sin querer

Soy de ausencia

 

Soy de ausencia

En este réflex en duermevela

En este ser vivo que me acompaña

Soy de ausencia

En esta canción desconocida

En este ovillo de caracola

Soy de ausencia

 

En este falso mosaico de estabilidad

En esta realidad

Soy de ausencia

 

Y así sólo

Me desvanezco en el aire.

 

XXX

 

Una voz

Mi propia voz

articula el sonido

El silencio…

 mi yo más íntimo

Esa voz que se ausenta

de mi...

De mi yo infinito

Esa voz de mi voz

Esa imagen de mi imagen

Esa sombra de mi propia sombra

Esa voz

Innegable voz

Esa voz de mi alma

Antes de la perdida del habla

 

Esa voz…

Mi propia voz

Llevaba tiempo

gritando debajo del agua

 


Tags: MIKEL VARAS

Publicado por gala2 @ 5:28  | POEMAS
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