Aquella oscura seda
Llegué con las botas destrozadas
y abrí la verja.
Ante mí,
el jardín con las adelfas,
el corredor, la puerta suave,
tan al fondo: un camino
infinito.
Y aquella
oscura seda
negándose en mis labios.
Adentro,
la casa iluminada,
los blandos cristales
murmurantes,
y el sahumerio de tus pasos
-esparcido.
No había
nada más
en el mundo.
(Sonó lejanamente un piano
despertaron los monstruos,
y tú me dejaste entrar).
Carlos Barrunto (Holguín, Cuba 1952). Terminó estudios superiores de Pedagogía y Dramaturgia a fines de la década del setenta, y a partir de entonces alternó la docencia con la ralización de programas radiales. Sus poemas se han visto publicados en diversas revistas literarias de Cuba y el mundo. Recientemente vio la luz en Miami su poemario Como casi nadie sabe. Desde 1992 radica enlos Estados Unidos.
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