Domingo, 03 de agosto de 2008

 

LEVANTATE

 

Levántate maldita perenne justicia

que se me acaban las horas de la calma

que se me acaban las horas del gallo mudo

que se me acaban las horas del frío

que se me acaban las horas de la laguna lluviosa

que se me acaban las horas de la casita de campo perdida

que se me acaban las horas alcalinas

de los treinta y cinco días de encierro claustral

que se me acaban las horas del otoño

que se me acaban las horas de la luna compañera

que se me acaban las horas en plena tarde

de cada pedazo de tarde que se me ata

aprisionándome hasta los respiros que no son míos

mientras espero sin pestañear

quieto la aparición de la santa virgen del morbo

en la coqueta silueta de sus besos mentirosos

de sus besitos latinamente mentirosos

porque simplemente debo hacer tiempo

antes de iniciar la marcha

la larga y seca caminata que espera por mí

ahora tras de mí en la inutilidad sabida

antes de mover mis piernas

o antes de intentar mover mis piernas

hacia la sediciosa abrupta sonrisa

que de seguro me lanzará para creer en su regreso

y comiencen a caerse mis rodillas

después que se me extirpen sin remordimientos

los ojos que la vieron feliz en otra casita de campo perdida

el mentón de un sopetón al suelo por el frío

las orejas como pintor enloquecido

o la propia cabellera en medio del lavamanos

frente al mismo espejo que me escupió la torpeza

por las mejillas que alguna vez me ruborizaron el alma

en medio de la nada

cuando todos los demás emblanquecieron

de pena por este insensato creyente

de angustias y rituales en soledad escéptica

como cuando bailé La Consentida

mientras lloraba el llanto de todas las penas mías

por tus partidas.

 

 

 


Tags: JAIME GUZMÁN

Publicado por gala2 @ 3:04  | POEMAS
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios