Sentada en una esquina de mí lecho,
Abrazada a la libreta, y un lápiz entre los dedos,
Intento desahogar un día aciago y triste,
Alimentado por amor, odio, y despecho,
Amor... porque cuando te vi... me enamoré,
Odio... a la vida... porque te deseo y no te tengo,
Despecho... porque ya tienes mujer a quien atender,
Y yo no sé... como sacarte de mis sueños.
Cuento las horas y los minutos de la noche,
Y se me hace eterna la oscuridad amarga y silenciosa,
Solo un rayo de luz mana de no sé donde,
E ilumina mi mano, para escribir mis cosas.
Tengo tantas cosas que ofrecer,
Que en mi mente se agolpan con los sueños,
Sueños de querer y no poder
Estar toda la vida disfrutando de tu cuerpo.
Me duele el pensamiento de tanto imaginar,
En mis horas vacías, lo mucho que te quiero.
Una gran falla, divide mi corazón,
Que separa la conciencia y los deseos.
El deseo me empuja y me lleva junto a ti.
La conciencia me avisa y me apunta con el dedo,
Haciéndome culpable por querer
Beber el dulce néctar de tus besos.
Soy Ana Olmo, ama de casa, tengo 59 años, me encanta el deporte, practico culturismo, karate cinturÓn negro 1 dan, y hace un año he descubierto que me encanta hacer poemas, me perdonareis todas las faltas de ortografia, pues nunca pude ir a la escuela, pero como he podido y dios me dio a entender he aprendido para defenderme. ya os mandé un poema, y ahora Éste, os lo mando con mucha alegría despues de ver el otro en su blog. un afectuoso saludo.
Tags: ANA OLMO