Jueves, 17 de julio de 2008


 

TENDEROS DE HOMBRES

 

... orgullosos y soberbios, tenderos de hombres van y vienen con sus dioses raídos;
los llevan atados a las ruedas de sus coches, a su dinero y poder, a sus sexos y fama, a sus gritos,
y los toman, los tiran y barren, incluso los asesinan y venden muertos como obras de misericordia,
y se narra en los periódicos, en internet, en las televisiones; y a veces, en las casas, mientras lo vemos,
saltan las sangres manchando alfombras y paredes, alterando y destruyendo sutilmente nuestro ambiente;
y algunas otras, muy pocas, lograremos contener un terrible sonido en la boca,
el mismo con el que nos proponíamos transgredir estas normas brutales y execrables del mundo;
pero, tal vez, a lo más, habremos ido al baño, habremos vomitado las bilis del desastre
y vuelto luego al mar y a su vorágine, a su furia y egoísmo,
a su sequedad dura y tosca;
... cuando veo pasar una gaviota alta, y como despreocupada, la miro bajo el cielo y me digo:
¡ adónde irá !
... entonces, en ese instante, sé que es la hora del grito reparador, por lo que rápidamente me encierro
en el baño-alma y allí me quedo un rato gimiendo, llorando y mintiéndome como un estúpido,
como un ciego cobarde y ruin, como un hombre-tipo tan justamente adecuado
a un plan servil, tan propicio a un son, tan leal y exacto a nuestro tiempo.

 


NUESTROS BESOS YA NO MORIRÁN

[... dedicado a todos los oprimidos políticos del mundo;
con carácter especial a los de Sudán, Zimbaue, Corea del Norte y Miammar;
con la palabra, luchemos por la libertad]

 


... no,
nuestros besos ya no morirán;

... de las tardes quemadas
no quedó más que oliente ceniza, más que oliente pobreza,
y, entre toda la angustia, yo recuerdo tus labios, amor,
porque nuestros labios aún servían para algo;

... era
cuando día a día
nos temblaban repletos de heroísmo y tristeza,
pues nuestros besos eran lo que no querían llevarse:
el dolor;
[... nos besábamos dolorosamente contra la España nuestra]
... nos besábamos, amor, para vivir;
... amor, amor, para que algo viviera.


... del libro "Abrir y cerrar la vida".
http://www.oriondepanthoseas.com

 

 

DICE BERNARDO, hijo menor


... este hombre delgado y bajito,
es mi padre;
y esta mujer con las piernas hinchadas,
es mi madre;
... mi padre, por la noche, tose;
ha fumado mucho y trabajó de sol a sol hasta agotarse;
a veces tararea, y también llora;
... mi madre hace que no lo ve, que no se entera,
pero se suena la nariz mientras plancha y luego se restriega los ojos
y también la frente;
mi madre no tiene precio. "... pero, así, con estas piernas,
¿ a dónde voy ... ?" - nos dice -
... y va, va a todos los sitios donde puede,
con cuidado y despacito, eso sí;
... mi madre y mi padre hablan poco,
pero de vez en cuando, al cruzarse, se guiñan y sonríen;
y se nota en la casa, entonces, un silencio agradable.

 

 

LAS PÉRDIDAS

...todo voló con fulgor y sed sobre mi alma
y busqué ver
las cosas más humildes:
la luz, la mesa, las paredes, el pan elemental,
y allí estaban;
... con pudor recogí mi cuerpo
por tanta despedida,
y un sabor, a querer vivir,
le dio piedad y amor a mi existencia.

 

http://www.oriondepanthoseas.com

 

 

 

 


Tags: ORION DE PANTHOSEAS

Publicado por gala2 @ 4:59  | POEMAS
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