S?bado, 12 de julio de 2008




Gemelas...

Reliquias urbanas, debajo de las cenizas,
Misterios, explosiones de los tiempos,
Noche y disturbio bajo el paraguas,
Campesinos, en trajes de verde.
Los hombres de la ciencia analizan su suerte
Aquí los niños salen a ver sus juguetes
Pero no hay nada sobre la city,
Solo escombros sobre la muerte.
Los hombres del aire estallan en ira,
Mientras que abajo, espera la gente,
No importo nada ¡solo accidentes!
Las torres no existen, hay solo muerte.





RELOJ DE FUEGO

La mutación continua
Creadora de los tiempos,
En la nada no existen
¡Pero sí! En los momentos.
Los asilos de relojes,
No paran marcando épocas,
Sobrevivientes de la inexistencia,
Sabios de causas, incierta sentencia.
Tiempos que viven, sin saberlo
Momentos de hombres fugaces
Paso de estaciones, ruidos de materia
Finales pasados de sonidos eternos.
Las dudas invalidan los momentos
Hombres que debaten sus experiencias,
Control del pensamiento, recoger vacilaciones
Saber que se plantean... las vivencias.


***


 
La flor espejada
En la tierra de los tiempos
Nube que descarga llantos de tiempo,
Pronta madrugada
Esperando ver al sol
Tapado por la vida misma.
Paranoias reflejadas
Esperan sigilos de la fragilidad,
Ausentes vientos auguran
Temblores de la verdad.
Simples vagabundos,
Hombres de fuego...
Aguantan odiseas
Superan tormentos.
Turbulencias... Esquizofrenia humana,
El capital del saber escondido,
Las cuentas que andan en rojo,
Refugio de sufridos.
A lo lejos vienen caminando
Mostrando logros obtenidos,
Personas que alistaron las bondades,
Verdaderos luchadores elegidos.
Sentido de abundancia
Todo se dirá y abrirá,
Acariciar el futuro,
Llegando estás... armonía
Momentos que callan las angustias
Las sombras en la caída del sol, dieron lugar
Rostros in dormitados que sabrán decir
Amar, soñar, reír, volar.
Las calles del olvido albergaron
Encuentros de pasajeros nunca hostiles,
Los sabios quemaron el asombro
Los viejos fueron niños felices.
Los llantos de la codicia
Y las malas promesas,
Quietas están pero no esperan,
Las noches del silencio escapan.
Encadenado en sombras, escondido
En las calles azules, hay grises dentro
Buscan escape del sitio,
no sentirse en encierros.
Mirar los campos
Deleitarse en bellezas
Abrazar los caminos
madurar la conciencia.
Secuencias compartidas
Desde lejos, enlazan sus mentes,
Siquiera se conocían,
Todo coincidía, las visiones,
Los lugares, los tiempos,
Solo restaba encontrarse,
Momentos espinosos,
Pensar en lo ajeno,
Mas allá.........
De no saber tanto,
Los años de estos lugares
Pasaban sin que sepan,
Aquellos mortales pasajeros
Que estaban por cruzarse,
Se vieron, sus ojos aprecian
Reflejando que se habían encontrado,
Nada igual desde ese momento,
Almas en un encuentro,
Más que instante,
Un segundo eterno.






Tags: GUSTAVO DARÍO P.

Publicado por gala2 @ 4:43  | POEMAS
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