DIÁLOGO CON MI PADRE DESDE LA ETERNIDAD
- Ya no me acuerdo casi nunca de ti, padre.
¿Por qué no me escribes? ¿En qué constelación
estás? Tengo cincuenta y cuatro años que son
como cincuenta y cuatro eternidades que han
pasado sin darme cuenta como tu vida.
No quiero que te encuentres solo. Resucita.
- Resucito siempre que te acuerdas de mí.
Últimamente me he sentido muy solo, hijo.
Me emociona tanto hablar otra vez contigo...
No me olvides. No quiero vivir en ninguna
constelación. Quiero estar solo en tu memoria.
Como no creo, sea dios tu pensamiento.
Tags: alfonso aguado