sábado, 14 de junio de 2008

 

DIÁLOGO CON MI PADRE DESDE LA ETERNIDAD


- Ya no me acuerdo casi nunca de ti, padre.
¿Por qué no me escribes? ¿En qué constelación
estás? Tengo cincuenta y cuatro años que son
como cincuenta y cuatro eternidades que han
pasado sin darme cuenta como tu vida.
No quiero que te encuentres solo. Resucita.

- Resucito siempre que te acuerdas de mí.
Últimamente me he sentido muy solo, hijo.
Me emociona tanto hablar otra vez contigo...
No me olvides. No quiero vivir en ninguna
constelación. Quiero estar solo en tu memoria.
Como no creo, sea dios tu pensamiento.

 

 


Tags: alfonso aguado

Publicado por gala2 @ 8:19  | POEMAS
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Comentarios
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sábado, 14 de junio de 2008 | 18:08
Lindo poema. Emocionante.
Publicado por merxeaparicio
sábado, 14 de junio de 2008 | 18:16
Un modo de cielo para los que no creen del todo, es éste. La memoria que dejan las personas que se van es como un dios que las hace inmortales mientras viva alguien que la recuerde.
Publicado por Pepe Becker
lunes, 16 de junio de 2008 | 10:42
Me ha gustado leer este dialogo tan original. Siempre se ha dicho que le dirias a un ser querido cuando este no esté entre los suyos. Los sentimientos te atenazan y quisieras pensar que puedes hablar y que ellos nos escuchan. Nosotros tenemos miedo al fin. Si hay un fin en todo esto. La siguiente fase tras la despedida es el recuerdo. No perdamos nunca el recuerdo de los nuestros.