Martes, 24 de junio de 2008

 

 DIOS VIENE AL ENCUENTRO

 

Nada es igual y todo es lo mismo.

Las mismas caras de circunstancia.

Los mismos andares de siempre.

¡Cuánto cuesta aprender a vivir!

 

Todo es lo mismo y nada es igual.

Circunstancias diversas nos circundan.

Unos nacen con las botas puestas.

Otros se mueren desnudos de por vida.

 

Menos mal que para ver a Dios

hay que tener las manos limpias,

y los ojos del alma en verso

hasta volverse poesía y verse luz.

 

Y esto es un don que se tiene,

cuando se cultiva  a destajo

el tajo de la belleza que cautiva,

en la que sólo Dios habita y nos cohabita.

 

 

 


Tags: Víctor Corcoba Herrero

Publicado por gala2 @ 4:12  | POEMAS
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Comentarios
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Martes, 08 de julio de 2008 | 13:56
Precioso poema, as? hay que llegar hasta Dios.