Viernes, 02 de mayo de 2008

 

En el palacio del emperador había dos taxidermistas, eran los mejores de toda china sin embargo les faltaba un ejemplar, la mariposa más bella de todas.
El emperador, harto, les dio un ultimatum: o la cazaban y la ponían en su colección o morirían.

Tenían un día.

Uno de ellos se afanó, el otro, más experto, sabía que el emperador lo que quería era matarles y sustituirles por los que le había recomendado su prometida, sólo buscaba un pretexto. Así que no se preocupó y se sentó a meditar y contemplar el jardín desde un rincón especialmente bello.

Cuando llevaba un rato, cerró los ojos y se quedó dormido, al poco le despertó una suave brisa era el aleteo de cientos de mariposas de las que tenía que cazar una, era un espectáculo maravilloso como jamás viera en toda su larga vida.

Una de ellas se posó mansamente en sus manos como diciendo:
"puedes cogerme, soy la solución a tus problemas", pero él simplemente sopló:

"¡Vuela con las demás!, qué más da lo que pase mañana".

Al día siguiente fueron ejecutados desde entonces en la tumba del taxidermista nunca faltaron mariposas.

 


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Publicado por gala2 @ 11:25  | RELATANDO
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