Lunes, 26 de mayo de 2008


UNA MIRADA
que disuelva
con paciencia y con método
el edificio azul de la memoria.
Una mano que arranque.
Carne.
Carne sólo
aunque mísera.
Que el día sea real -un paisaje real
sin el espejo incierto de los símbolos-
y que el frío
-este frío que encoge
la ciudad
hasta darle el tamaño
preciso
de mi casa-

sea sólo la llaga que recuerde a los hombres
su cuerpo de animales
ateridos.



Del libro Esto no es el silencio, Premio Ciudad de Córdoba "Ricardo Molina", Madrid, Hiperión, 2008.



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Publicado por gala2 @ 4:03  | POEMAS
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