MENSAJE GENUINO
Sientes la pertenencia
del dolor vecino
del amor próximo
de la injusticia
del desamor.
Desnudas sin pudor
tu propio encanto
tus puntos débiles
tus míseras pasiones
tus creencias y convicciones.
Divagas con seguridad
sobre temas triviales
en atrevido afán
por convertirlos en vitales.
Desgarras sin compasión
el propio corazón.
Fluyen manantiales
excitando la sensibilidad.
Navegas por ellos
zozobras.
Nadas en contra
de la correntada
pero siempre a favor
de la palabra.
Sudas emociones.
Finalizas el mensaje.
Esbozas exhausto
el rostro imaginario
del destinatario.
Él
se interna en tus venas
con sutiles pasos
humedece tu alma
y te anuncia
que el mensaje
ya ha llegado.
REMINISCENCIA INSACIABLE
Esa reminiscencia
insaciable y presente
durante la gran ausencia
se retuerce agónica
sobre sí misma
para clonar
el único pensamiento
libre.
Espera embravecida
el dominó
de imágenes
que devuelva
los rostros cenicientos
de los ángeles sin sino.
De puntillas
en el filo del destino
cada gota de sudor
proyecta
un futuro indefinido,
mas, cuánto importa el tiempo
cuando el alma decide
exprimir su sentido.
Lluvia para dos o para cientos
En el bosque
de un noble tiempo
penetraste en la lluvia
y sus secretos,
miles de dedos fueron tuyos
crepitando a voz salvaje
para acompasar en el silencio
tu lozano pensamiento.
Sostén de la niñez
han sido las fábulas
y todos los cuentos,
con la anuencia de Silvano
los recreas
recuperas la abstracción
y llueves con ellos.
Llueve en tu bosque.
Llueve en mi prado.
Llueve, en los hombros dedicados
a un paraguas que no cubre el cielo.
Similares sensaciones
chorrean en mi balcón
caen las gotas
en arrítmico tiempo
para revelar
la igualdad de condición
de un sonido internado
en los espacios muertos.
Esos espacios
que deja el propio yo
para cobijarse en el agua
y abandonar por un instante
el propio cuerpo.
Llueve fuera.
Llueve dentro.
Lluvia de a dos
o de a cientos.
CÍRCULO INMORTAL
Reconozco la huella
He pasado por allí
antes de que mis pies
descendiesen.
Tal como siempre sucede
sé de la infinidad
de puntos que encierra
este círculo inmortal
que vive
en mi secreta fragilidad.
Cuan jazmín de cristal
mi alma vítrea
es espejo de mi mar
Y reflejo de otras vidas
que naufragan sin naufragar.
Sin embargo, hubo un tiempo
en que cada quimera fue volcán
Y cada volcán una vena.
Busca, corazón busca.
El latido menor
despierta una razón
para revelar una poesía
mientras el sonar mayor
vive a expensas de la rebeldía.
Caliyuri, Ana María
- Nació en Ayacucho, Buenos Aires, Argentina.
- Reside en Tandil, Buenos Aires, Argentina.
- Docente. Productora de programas de radio y TV.
- Escritora
Libro de poesías editado en Italia " Latidos Perennes ", bilingüe ( italiano-español ) Traducida al italiano por el Profesor y escritor Raffaele Serafino Caligiuri.
Premio al libro de poesías " Latidos Perennes " otorgado por la Asociación Calabro Lombarda en su Tercera Edición realizada en Santa Severina - Italia, el 11 /8 /2007.
Premio por el cuento breve " Quince días y veinte años con Candela " otorgado por la Feria de la Estación con el auspicio de la Dirección de Cultura de la ciudad de Tandil- Argentina.
Premio por la poesía inédita " Palabras" otorgado por Circolo Culturale " Mario Luzi " di Boccheggiano (GR)3 Bando Letterario Europeo 2007 di Poesía y Narrativa cittá di Montieri- Italia.
Primer premio en la sección extranjera de la VIII Edición del Premio Internacional " Tras la parole e l' infinito " con la poesía inédita "Mensaje Genuino" (2007).
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