Viernes, 11 de abril de 2008



MENSAJE GENUINO

Sientes la pertenencia

del dolor vecino

del amor próximo

de la injusticia

del desamor.

Desnudas sin pudor

tu propio encanto

tus puntos débiles

tus míseras pasiones

tus creencias y convicciones.

Divagas con seguridad

sobre temas triviales

en atrevido afán

por convertirlos en vitales.

Desgarras sin compasión

el propio corazón.

Fluyen manantiales

excitando la sensibilidad.

Navegas por ellos

zozobras.

Nadas en contra

de la correntada

pero siempre a favor

de la palabra.

Sudas emociones.

Finalizas el mensaje.

Esbozas exhausto

el rostro imaginario

del destinatario.

Él

se interna en tus venas

con sutiles pasos

humedece tu alma

y te anuncia

que el mensaje

ya ha llegado.


REMINISCENCIA INSACIABLE

Esa reminiscencia
insaciable y presente
durante la gran ausencia
se retuerce agónica
sobre sí misma
para clonar
el único pensamiento
libre.
Espera embravecida
el dominó
de imágenes
que devuelva
los rostros cenicientos
de los ángeles sin sino.
De puntillas
en el filo del destino
cada gota de sudor
proyecta
un futuro indefinido,
mas, cuánto importa el tiempo
cuando el alma decide
exprimir su sentido.


Lluvia para dos o para cientos
En el bosque

de un noble tiempo

penetraste en la lluvia

y sus secretos,

miles de dedos fueron tuyos

crepitando a voz salvaje

para acompasar en el silencio

tu lozano pensamiento.

Sostén de la niñez

han sido las fábulas

y todos los cuentos,

con la anuencia de Silvano

los recreas

recuperas la abstracción

y llueves con ellos.

Llueve en tu bosque.

Llueve en mi prado.

Llueve, en los hombros dedicados

a un paraguas que no cubre el cielo.

Similares sensaciones

chorrean en mi balcón

caen las gotas

en arrítmico tiempo

para revelar

la igualdad de condición

de un sonido internado

en los espacios muertos.

Esos espacios

que deja el propio yo

para cobijarse en el agua

y abandonar por un instante

el propio cuerpo.

Llueve fuera.

Llueve dentro.

Lluvia de a dos

o de a cientos.


CÍRCULO INMORTAL

Reconozco la huella
He pasado por allí
antes de que mis pies
descendiesen.
Tal como siempre sucede
sé de la infinidad
de puntos que encierra
este círculo inmortal
que vive
en mi secreta fragilidad.
Cuan jazmín de cristal
mi alma vítrea
es espejo de mi mar
Y reflejo de otras vidas
que naufragan sin naufragar.
Sin embargo, hubo un tiempo
en que cada quimera fue volcán
Y cada volcán una vena.
Busca, corazón busca.
El latido menor
despierta una razón
para revelar una poesía
mientras el sonar mayor
vive a expensas de la rebeldía.

 

Caliyuri, Ana María

- Nació en Ayacucho, Buenos Aires, Argentina.

- Reside en Tandil, Buenos Aires, Argentina.

- Docente. Productora de programas de radio y TV.

- Escritora

Libro de poesías editado en Italia " Latidos Perennes ", bilingüe ( italiano-español ) Traducida al italiano por el Profesor y escritor Raffaele Serafino Caligiuri.

Premio al libro de poesías " Latidos Perennes " otorgado por la Asociación Calabro Lombarda en su Tercera Edición realizada en Santa Severina - Italia, el 11 /8 /2007.

Premio por el cuento breve " Quince días y veinte años con Candela " otorgado por la Feria de la Estación con el auspicio de la Dirección de Cultura de la ciudad de Tandil- Argentina.

Premio por la poesía inédita " Palabras" otorgado por Circolo Culturale " Mario Luzi " di Boccheggiano (GR)3 Bando Letterario Europeo 2007 di Poesía y Narrativa cittá di Montieri- Italia.
Primer premio en la sección extranjera de la VIII Edición del Premio Internacional " Tras la parole e l' infinito " con la poesía inédita "Mensaje Genuino" (2007).
Publicaciones en www.yoescribo.com - Letralia - Tierra de letras - Blog Agorá


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