Jueves, 03 de abril de 2008

 

Desierto

Aldo Luis Novelli
Prólogo (o el camino a ese otro erial)

no es moco e' pavo adentrarse en el desierto de otro -"ningún compañero a la vista, ningún superhéroe celestial" -en tanto puro poeta patagónico Novelli arriesga que "de los grandes desiertos del mundo la palabra es el más poblado", arriesgándose así, una vez más, al seguro rechazo de Dios, o lo que a esta altura haya en su lugar -porque, hasta donde se ve, Dios desprecia a los que cruzan el desierto y viven para contarlo.

-leo ahora la cita de Giannuzzi: "¿te alcanzará la fe para tanto o te dispones a un viaje de vencido?" -algo dice el Desierto de Novelli: olvidate iluso de salir ileso -dragones de las bardas animales salvajes humanos en los bordes de la ciudad alacranes en las estepas gualicho polvoriento el aire el deseo -entre las culpas y las atribuciones que la "dimensión patagonia" le confiere, activista del buen uso de la palabra y la iluminación que se alcanza en el fondo de todos los bares, copetín al paso -y con la franqueza que expresan los hombres cuando lloran-, Aldo Novelli está dejando un registro del viaje que es siempre el último viaje -Infinito! Infinito!, cantan las arañas peludas inmolándose sabias en el asfalto caliente de las carreteras -tan mágicas como ruines las propiedades de la poesía en movimiento perpetuo -la ruta un alambre retorcido sobre el desierto de alpatacos -implacables visiones de la belleza de la desolación y posibles viceversas -memorias de pequeños cowboys del sur hastiados de salmos disparándole a incansables pájaros mecánicos -durante la noche un silencio azul para amar -¿cuánto quedará del mundo mañana? -¿cuánto quedará de esa engañosa sensación de ser parte de un universo primordial oculto a los hombres que leerán estos poemas dentro de unos cuantos veloces años?-

intuyo que estos poemas terminarán funcionando como los pedacitos de espejos que Novelli diseminaba en las arenas del desierto para después, en el viaje siguiente -el propio o el de cualquier otro semejante-, recoger fragmentos de estrellas ilusorias -cierta luz que, de paso, redimirá a los adultos sin pasado -sea como sea, olvídate iluso de salir ileso.

 

sergio rigazio/ poeta/junín/ buenos aires/ argentina.-

 

*

I

 

El dragón verde

salió de las matas de jarillas

y avanzó lentamente hacia mí.

Miré a mí alrededor

ningún compañero a la vista

ningún superhéroe celestial

que venga en mi ayuda.

Estoy solo

en medio del desierto.

Estoy solo

en el centro de mi infancia.

 

*

VII

 

En el desierto

el tiempo se dilata bajo el sol

hasta convertirse en arena.

Los habitantes del desierto

jugamos ingenuamente con esa arena

la tomamos en un puño

y apretamos fuerte fuerte

hasta que se desliza entre los dedos.

Cuando abrimos la mano

vacía

ya somos adultos sin pasado.

 

*

I

 

Un hombre entra al bar

se sienta

sabe que el mundo está destruido

y que él ha sido cómplice de esa destrucción.

Después llega ella

mira hacia las mesas

lo ve

se acerca y se sienta frente a él

repentinamente le brillan sus ojos de lluvia

su rostro adquiere una expresión bienhechora

y ya no importa más el mundo

ni toda su miseria. //

 

aldo luis novelli / desde los bordes del desierto.-

http://www.la-sed-infinita.blogspot.com  http://www.fluidos-virtuales.blogspot.com 

"Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos soñado el mundo. Lo hemos soñado resistente, misterioso, visible, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazón para saber que es falso." J.L.B.

 


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Publicado por gala2 @ 6:41
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