CUANDO SABE BIEN EL FUEGO
Esta muerte sin sosiego cese ya por tu piedad,
y bondad, hasta allá por Navidad,
cuando sabe bien el fuego.
ANTÓN DE MONTORO, SASTRE Y ROPAVEJERO (1404 )
Vienen a verme tus ojos
(ojalá que no vinieran)
cuando sabe bien el fuego.
Cuando sabe bien el fuego
(ojalá que no supiera)
vienen a verme tus ojos,
pero ayer ya no vinieron.
Pero ayer ya no vinieron
(ojalá que sí vinieran)
y supiera bien el fuego
(ojalá que no supiera).
Vienen a verme tos ojos,
pero se van
(no se quedan)
cuando sabe bien el fuego.
José Antonio Llamas,
de Libros de las estampas
Son versos tomados de Las flores del viento, Cuadernos del Nordeste, 13, I. E. S. "Lancia", León, 2907, edición de José Luis Puerto y portada de Higinio del Valle
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