Domingo, 10 de febrero de 2008
EL FUEGO, OYES, SE EMPIEZA A APAGAR...


El fuego, oyes, se empieza a apagar.
En los ?ngulos las sombras se agitan.
Y ya no hay modo de poderlas seсalar,
gritarles que se queden quietas.
Cerrando filas, se han puesto a formar.
No, esta hueste no atiende a palabras.
Silenciosa avanza de cualquier rinc?n
y yo de pronto he ocupado el centro.
M?s altas cada vez, signos de exclamaci?n,
las explosiones de tinieblas se elevan.
La noche arruga el papel hasta el ment?n
de lo alto, cada vez m?s densa.
Se han esfumado las agujas del reloj.
Y ?ste no se ve, ni se oye siquiera.
Y aqu? no ha quedado m?s que el brillo ocular,
inm?vil, detenido. Detenido.
El fuego se apag?. Lo oyes: se apag?.
El humo ardiente vuela por el techo.
Mas no huye de la vista este fulgor.
O, mejor dicho, no deja las tinieblas.


/1962 /


/De No vendr? el diluvio tras nosotros (Antolog?a 1960-1996)


Versi?n de Ricardo San Vicente/

Tags: brodsky

Publicado por gala2 @ 12:27  | POEMAS
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