Domingo, 03 de febrero de 2008
Canci?n de oto?o para Ana



Ella es perfecta y delicada,
una rosa que deja en el oto?o su aroma sobre p?mpanas.
Ella, la que habla con las grullas
cuando llegan con su canto por noviembre
trayendo paz al humedal.
Surgi? de la materia de la arcilla,
de la m?stica luz de la llanura,
del vientre femenino cual tributo de amor.
Ella, se llama Ana,
y se eleva en la m?sica haci?ndola oraci?n
siguiendo las moradas teresianas.
Andariega por los pueblos del mundo
se vierte audible por La Mancha.
Ana de Malag?n,
Ana Ru?z de Moyano,
Ana, mujer o armon?a, ideal simetr?a,
dulce como la miel, pero exigente,
sagaz y misteriosa...
Ana de las palabras,
Ana de los pinceles,
Ana de la belleza toda.
Eres, en la memoria de las cosas, el atav?o de la tarde
que deja en los tejados el tornasol que baja de los montes.
Ella, es todav?a una muchacha que cree en los prodigios,
una ni?a que juega a ver el mar desde su casa
aunque sus barcas no naveguen.
Y de pronto, Ana, sin apenas darnos cuenta, ha llegado el oto?o,
y las mujeres como t?, profetas en las sombras,
saben que hay que empezar a recoger las amarillas hojas
porque nada es in?til, y descubrir que es hermoso
dejarse seducir por los amigos porque el tiempo no cuenta.
Ella, es as?, una mujer sin tiempo.
Es todo cuanto nace. Y es todo cuanto queda.
Miradla hac?a adentro o miradla hac?a afuera.
Despu?s de conocerla el olvido no existe.
Estamos otra vez en noviembre, es oto?o.
All? donde nada perece, te guardar? en mi alma,
Ana, dulce tonada, de las grandes mujeres.





Tomelloso. Argamasilla de Alba, 17 noviembre 2007

Tags: NATIVIDAD CEPEDA

Publicado por gala2 @ 8:56  | POEMAS
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