Viernes, 01 de febrero de 2008
Hubo una vez un ?ngel.
De espaldas a la luz sus alas conten?an
el aire impenetrable de multitud de estancias.
Sus dedos de paloma se abr?an a la nada
de un beso de escayola.
(Sus diminutos dedos eran la prueba exacta.
Pero ?l no lo sab?a. Nunca se lo dijimos)
Le dejamos quedarse, divino y sonrosado,
en aquel viejo alfeizar de granito imperfecto.
Lleg? -?Dios sabe c?mo!-
hasta los altos muros de un jard?n con ciruelos
y barcos de papel.
Se sent? en la repisa de nuestra gran ternura
y empez? a contemplarnos con sonrisa apacible.
Todos se preguntaban de d?nde proced?a.
Por qu? extra?os caminos
lleg? hasta la ventana de nuestra antigua casa.
Tampoco eso importaba.
En la mesa quedaron sus huellas imposibles,
la caricia perfecta que todos aguardaban.

Y aquella puerta clara se abri? ya para siempre
al amor m?s humano.





Elsa L?pez
(Al final del agua, 1994)

Tags: ELSA LÓPEZ

Publicado por gala2 @ 7:31  | POEMAS
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