S?bado, 26 de enero de 2008
AMORES AZUFRADOS




En esa soleada tarde del domingo
de la tercera semana de abril,
- de aquel a?o festivo y caluroso ?
ella se encontraba sentada
(quieta como m?rmol)
observando el juego de los perros.
Entre tanto,
el viento con sus largos brazos
mec?a el follaje de los ?rboles
de aquel jard?n de trazos puntillosos.
Hojas muertas
se desprend?an de las ramas y volaban
formando un gran oto?o de tr?pico.
Los ni?os jugaban en vestido de ba?o
corr?an detr?s de una mariposa;
saltaban brincaban y alegres se tiraban
?los unos a los otros-
papeles y pelotas de caucho.
Luego, se sumergieron en la piscina
en tremendo alboroto.

Un p?jaro de tricolores plumas,
desde la catleya,
enton? una brillante melod?a
iluminando todo el entorno
con aires de calidez eterna.
El Sol estaba cansado, m?s que de costumbre
y, de vez en cuando replegaba sus rayos.
Pronto, todo qued? bajo el concierto
de los peculiares insectos.

La Luna tenue y misteriosa,
acarici? las sombras
de la reci?n despierta noche.
Ella continu? sentada y quieta
?como la mujer de Lot-
sin la menor expresi?n de nada.
S?lo su alma se rebull?a
en un paisaje de velos,
de vapores fantasiosos,
de aves gigantescas
residentes de los infiernos.
M?s all? de las ventanas de su casa,
m?s all? del r?o, lejos del bosquecillo
y, de la llanura de la villa,
una persona su halo contemplaba.
Era para ?l un susurro de cometa
que atravesaba el firmamento
regando a su paso,
copos de nieve, escarcha de mil colores
que llenaban el vac?o de este mundo
de vanas esperanzas.

Cu?nto deseaba en ese momento
tenerla entre sus brazos.
Ella, por su parte,
hab?a insistido en lo imposible de aquel encuentro.
C?mo recordaba la ?ltima vez
en que se amaron juntos.
?l, nunca antes hab?a sentido
placer tan profundo. Era algo endemoniado.
La noche despreocupada
consum?a la Tierra en su instante m?s hondo
mientras miraba a la Luna pl?cida y blanca.

Finalmente,
- la mujer inm?vil - subi? a su alcoba
se recost? en la cama,
frente a un grande y labrado espejo,
rociando con perfume
y llenando de encajes su cuerpo desnudo.
Acarici?, lascivamente,
sus pezones y sus muslos...
entre tanto, impaciente,
al otro lado del espejo,
con respiraci?n agitada
y aliento azufroso...,
era el Diablo quien la esperaba.




SENDERO DE LA VIDA




Al emerger de las profundidades de la
materia
nos ubicamos por fuerza de necesidad
frente a la Rosa de los Vectores...,
y ya antes de nacer, nuestro ?nico destino
es inquebrantablemente caminar.

Todo empieza al desplazarnos en coj?n de
agua
por las entra?as femeninas de la vida.
M?s, ?d?nde encontrar la br?jula de la vida?
?D?nde localizar los puntos de la dicha y de
la amargura?
?D?nde establecer las tierras del Ed?n?
Y, ?c?mo buscar el agua y las fuentes de la
vida?
?C?mo emprender tu lucha? ?C?mo hallarte
sentido?

Caminos mil policromados tiene la vida,
m?s un ?nico vector de certidumbre...
la muerte.
?Oh muerte gloriosa que te sabes segura de ti
misma!
T?, que como la vida eres un camino...
camino que liberas de la materia;
y t? vida... ?de cu?ntas cosas nos liberas?...





ADORO TENERTE CERCA



Adoro tenerte cerca
porque tu aliento perfumado me toca,
porque me deleito con tu cintura de espiga
y me encanta tu risa loca.

Adoro tenerte cerca
porque me cuentas tu vida buena,
porque me invitas a leer tu mano
y me contagias de tus alegr?as
y de tu gracia de bailarina.

Adoro tenerte cerca
porque escuchas mis fantas?as
y mi canto de poes?a,
y me contagias con tu esperanza l?rica
a amar la vida entera.
Porque hueles a roc?o en las ma?anas
y a pintura fresca cuando cae el d?a.
eres como almendro
adornada con mil hojas
y el canto de las chicharras,
y tus dientes son como cristal de roca
en el espacio enamorado de tu boca.

Adoro tenerte cerca
porque tu alma es como farola lila en tinieblas,
tu cuerpo es lluvia de tr?pico
con sabor a hierba,
tus caricias son como tarde de verano y
tu amor es franja matizada rojo-anaranjado
sobre el fondo azul del alba.





ENTELEQUIA A MEDIAS



?Terminemos de una vez por todas
E inconclusa la prosa quede...!

El circo se ha marchado.
All? a lo lejos
Se ven girar las pesadas ruedas
De sus carruajes de metal
Y el polvo se confunde con la niebla.

All? a la distancia
La gente es devorada
Por las sombras de la noche,
Pues las luces con el circo se han ido
Y con ?l tambi?n
La alegr?a y los sue?os dorados.

La brisa azota mi rostro
Papeles viejos y hojas lleva,
La Luna se oculta y la llovizna se desploma
Humedeciendo los huesos de mi ser.
Ahora llueve, permanezco inm?vil
Y pienso
En aquellos momentos
Que tanto adoro,
Pero la brisa pasa y se los lleva...

Camino bajo la lluvia
Cual vagabundo fuera
Pues ya nada me importa
Ya nada queda...

Uno que otro transe?nte pasa
Pero para m? no queda nadie ni nada,
Son s?lo sombras que se desplazan
Y la tierra se traga...



La lluvia cae m?s fuerte sobre m?
Y con ella me desvanecer?
As? como los castillos de arena,
En las playas,
Son borrados por las olas del mar...!





CLARO NOCTURNO



Mujer de oro
que bajo las aguas del r?o Ariari
escuchas el burbujeante sonido:
silencio titilante orinocense.

Su piel fluorescente
su cuerpo semidesnudo de serran?a
de ademanes acuosos,
pedregosa luna enamorada.

Mujer de oro
de extraviada poes?a
que entre fuegos artificiales
de llanero festival, saltas
por geom?trica est?tica Piapoco.

Beso de germinaci?n
rociado con perfume a sexo,
sentimientos seda
regados por el firmamento.

Flechas del amor bajo la cama.





CIELO AZUL



Azul cielo intenso de llano verde
l?mpara de luz amarilla encendida
anima a contemplaci?n enseguida.
Optimismo, ?mpetu vital desprende.

Reflejos espectrales noche prende
bella ilusi?n de amor sobrecogida
llena pulmones de ansiedad temida
demostrando la grandeza que esconde.

Cielo azul de praderas de ganado
en follaje multicolor de ?nimas.
Un azul sin fronteras sin pasado

donde lo divino toca las almas.
Sensaci?n viva de ser abrazado
con calidez. Regocijo de llamas.

Tags: Ariel Charry Mirales

Publicado por gala2 @ 14:19  | POEMAS
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