S?bado, 19 de enero de 2008
El sol ya recogi? todas sus sombras,
el aire contiene su aliento.
El sue?o marca las verdes pupilas del gato
con su oro nocturno.

Sue?an profundamente todos; el mundo
se sumerge en un reposo virgen.
Al fin la laboriosa abeja apaga su zumbido
y se retira a descansar en el coraz?n de una rosa.






Enviado por Angela Mall?n

Tags: SIA CHING

Publicado por gala2 @ 7:01  | POEMAS
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Comentarios
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Domingo, 28 de febrero de 2010 | 2:42
Precioso poema que nos invita a meditar sobre
un mont?n de nubes en el infinito, y explayar las
alas sobre el horizonte..