sábado, 19 de enero de 2008
El sol ya recogió todas sus sombras,
el aire contiene su aliento.
El sueño marca las verdes pupilas del gato
con su oro nocturno.

Sueñan profundamente todos; el mundo
se sumerge en un reposo virgen.
Al fin la laboriosa abeja apaga su zumbido
y se retira a descansar en el corazón de una rosa.






Enviado por Angela Mallén

Tags: SIA CHING

Publicado por gala2 @ 7:01  | POEMAS
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