viernes, 14 de diciembre de 2007
SOS Del Mar
Que las olas no apaguen
ese grito de socorro que das
a toda la humanidad.
El mar, o la mar, que más da.
Haces que tus olas mueran en la misma orilla.
Espuma blanca que en las noches de luna hacen tus olas.
¡Qué maravillas guardas en ti!
Eres, fuente de riquezas, a todos das de comer,
y que pocos saben apreciarte.
No te sabemos cuidar.
Para ti va esta poesía
Mar que entre tu espuma blanca con sonido a
caracolas cantando tu siempre estás.
Esperando al marinero que a alta mar
has de llevar, para buscar su sustento.
Los poetas y cantores, enamorado de ti,
acariciando tus olas te dicen ¡te quiero mar!
Pero hoy, que pena me das...pues el hombre
con su interés egoísta destruyéndote a ti esta.
A la orilla llevas muerte porque, el hombre no te
sabe a ti cuidar, si no que mancha tus aguas de
aceite, petróleo y gas.
Te usan de basurero, y no saben apreciar,
esa fuente de riquezas que Dios, dio a la humanidad.
Hoy, te digo que tus aguas, y tus costas
¡todos debemos cuidar!
Que pena me da esas gentes,
¡Qué no te saben apreciar!
La noche
La noche extiende su manto, ya todos tenemos sombras
La noche es la dueña, de todo aquel que dormido se quedó.
La noche quiere entrar por las ventanas pero la luz no la deja.
La noche a veces tiene la luna por compañera, y otra esta
tan sola, como la roja amapola.
La noche muere al nacer la madrugada.
La noche es también de algunos la compañera, y a veces
no la comprenden cuando sus sentidos embotan,
con el alcohol mal oliente.
La noche se desliza suavemente, acaricia a los durmientes,
se posa en las suaves almohadas; para robarles los sueños,
que se esfuman al llegar la madrugada.
La noche ya término, atrás quedaron los sueños;
las cosas ya toman formas.
Los grillos callan sus cantos.
Y al nuevo día saludan, las aves madrugadoras.
De nuevo al caer la noche, y al a dentarse las sobras,
volverán a nacer los sueños, que la noche generosa
a la humanidad regala. Sentimientos, anhelos, deseos,
que siente el alma.
Y solo pueden tenerlos cuando, toman por compañera
a la noche, y en su regazo descansan
: Dialogo. La locura con la cordura
Cordura eres deseada por muchos.
En cambio, a mi la locura, nadie me quiere.
Somos diferentes y... sin embargo tan iguales.
¡Iguales dices!
Creo, que te equívocas, no nos parecemos en nada.
Yo no diría así, usa tu cordura y, atiéndeme.
Yo, la locura fui una consecuencia, de algo que no pudo ser.
Tú, la deseada por reyes, políticos y gobiernos.
Solo eso, te desearon por una consecuencia pero... no te pudieron tener.
En cambio, yo aunque no me llamaron hicieron más uso de mí que de ti.
Locura, me quieres desacreditar pero, solo mi nombre vale más que tú.
Soy, la que hace a los hombres razonar, diálogo entre pueblos y naciones, cuido el equilibrio del planeta, evito que haya armas destructivas, que los humanos se amen entre si.
Las guerras, el racismo... ¿con estos antecedentes? ¿Qué tienes tú qué decir?
Poco desde luego, pero... viendo el resultado de tu... cordura...
prefiero mil veces... ser locura.Tags: Gaviota Romero