Mi?rcoles, 14 de noviembre de 2007
Cada acci?n conlleva una responsabilidad.

SLAVOJ ZIZEK




Sobre la alfombra que decora el suelo
enlosado se elevan altas dunas
que el sol poniente vuelve anaranjadas,
crecen profundas sombras que convierten,
a vista de p?jaro, el arenal
desierto, en piel de tigre deste?ida
surcada por errantes
manadas de bisontes, sanguinarios
felinos que la sed ha vuelto d?ciles,
exhaustos paquidermos que la mano
del ni?o inmoviliza
o desplaza al comp?s que su albedr?o
le dicta.
S?, procede con frecuencia
como un voluble dios que juguetea
con el destino de los seres vivos.
Sin saber, con intuir los siente suyos,
porque a?n no es consciente
del alcance que entra?an sus acciones
y no entiende las leyes naturales
que gobiernan el mundo,
pero la pr?ctica indiscriminada
del soborno o la angustia del castigo
mitigan su dominio, la aparente
aflicci?n que muestra ante los accesos
de violencia infundada.

Acaso su franca temeridad,
su falta de experiencia determinan
las proporciones incorrectas de hombres
y animales, la desafortunada
orientaci?n con que una blanda luz
artificial se?ala el camino de vuelta
hacia la negra paz del envoltorio.

Quienes permanecen a la intemperie,
esas desorientadas muchedumbres
de pl?stico que esperan cerca de los motores
inservibles que el cielo
vierta sobre sus rostros
secos la miel mir?fica del aire
de marzo, restablecen la secreta
correspondencia con la realidad,
responden a las formas que los sue?os
multiplican y su presencia, rota
la inmaculada red de la virtud,
consuma el triunfo de lo imaginario.

Quien aprende a mirar, aprende a ser.



__________

Es un poema de Carlos Alcorta, de su libro Sutura, Madrid, Hiperi?n 2007.


ENVIADO POR Portal de poes?a,

Tags: Carlos Alcorta

Publicado por gala2 @ 8:36  | POEMAS
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios