domingo, 18 de noviembre de 2007

Poema de LAURA MARINAS


EL TELÉFONO
se ha empeñado
en estar mudo y sombrío
-es testarudo a veces-
le miro de reojo
y se sonroja
-víctima, tal vez,
de la vergüenza-
pero sigue en sus trece.
Le odio con toda el alma
por su obstinado silencio,
le recrimino su desidia,
le acaricio,
le acuno,
incluso le soborno:
"si me ofreces su voz,
te amaré para siempre."




Del libro VOCES NUEVAS (VII selección de poetisas), Colección Torremozas, Madrid 1990. ISBN: 84-7839-051-0
Publicado por gala2 @ 5:00 | POEMAS | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios