lunes, 08 de octubre de 2007

Poema de AITOR ORIO

PEDAZO DE FELICIDAD


Después de tantos intentos, por fin,
el ansiado carné de conducir.
Todos mis nervios al frente de un volante,
mis pupilas dilatadas en el cristal del parabrisas,
mis brazos como barras de acero;
mientras a mi lado el hombre de la respuesta
permanece en silencio y afuera los coches
transitan velozmente como si yo no existiera.
No hay un sí o un no tras un recorrido que
tal vez he soñado.
El hombre de las respuestas continúa callado.
Le digo entonces que ahora mismo él tiene
mi felicidad en sus manos, en un breve
movimiento de sus labios.
¡Y tanto!
La respuesta es SÍ y me dan ganas de abrazarlo
y salir corriendo, corriendo con mis
piernas, sin deseos, sin voluntad, sin fin.



Del libro PEDACITOS DE MI FELICIDAD, Arte Activo 2007. Cf. Blog
Publicado por gala2 @ 7:38 | POEMAS | 0 Comentarios | Enviar

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