Lunes, 01 de octubre de 2007

DEC?A HIELO
?Qu? dijo?
?Qu? dec?a? Palabras, eso s?,
palabras eran, pero ?qu? palabras?
Ca?an sobre una mesa. Y hab?a luz.
Una luz muy oscura.
Ahora las manos se agrietaron
buscando los sonidos, revolviendo
agujeros, bolsillos falsos, nidos
abandonados, hojitas de musgo
y hojas secas: todo lo quieto. Sacude
los recursos para encubrir, por si cayeran,
las palabras, al suelo, con un sonido comprensible.

Pregunta
a los ?rboles del m?s all?, de vez en cuando,
si se acuerda, al llanto de los helechos y a la nuez
en que la luz, copo de fe, se encierra.
Porque asegura
que las oy? y eran como rastrojos, nudos
de alambre, manzanas podridas y un rostro
volcando todo eso, echando todo eso, tan fr?o,
en la nuca inocente. Y helaba la dulzura.
?D?nde se han escondido? ?Desde d?nde
la miran, las palabras, agazapadas, ri?ndose
de que no las encuentre, tan torpe?
Que se muera busc?ndolas, dir?n.
Tal vez al otro lado...


MARGARITA

A un muchacho que muri? en primavera

Yo no te conoc?,
pero te ofrezco, sobre tu tumba abierta en primavera,
este peque?o sol para tus huesos.
Yo no te conoc?. O? tu nombre
cuando la luz del surtidor te dejaba quebr?ndose
y mor?an en tu o?do, como cirios, las ?ltimas palabras,
cuando romp?as el hilo que te un?a a nosotros
y escuchabas las flautas extra?as de la muerte.
Los lirios te buscaban la boca palpitante,
inm?vil te inundaba el sudor de la lucha,
tu cuerpo se quedaba parado en los relojes
y ca?an tus p?rpados sin querer mirar nada.
Los a?os te brillaban como auroras la tarde de la huida
y una mano apretaba tu coraz?n de ni?o
donde no tuvo tiempo de entrar una muchacha;
esa mano de hielo, en un giro fant?stico,
como un robo inaudito desgaj? tus ra?ces
y te lanz? a lo eterno, completamente solo.
-Arlequ?n en la danza sacramental del tiempo-.
Nada se hab?a movido: a?n estaba
con el ?ltimo gesto que hiciste sin saberlo.
Ahora ya est?s dormido en brazos de la tierra,
ante la primavera calzada de amapolas.
Yo no te conoc?,
pero tu lecho abierto en primavera tendr? una margarita
porque todos ignoran que bajo el sol descansas,
que veintitantos a?os se han quebrado en tu frente
y que una ni?a mira tus balcones vac?os;
sobre tu lecho mullido en primavera habr? una margarita
porque todos dejaron a un lado tu recuerdo;
porque la calle gritaba como siempre esta ma?ana
y la gente re?a sobre tus huesos rotos.

SEMANAS
Cu?ntos lunes y martes
en el polvo, detr?s, por los caminos.
Ser?an diferentes entre s?, pero todos
parec?an el mismo.

Busco las sillas, las ventanas, los lechos
de la fiebre o el llanto, del diente dolorido,
a esos lunes o martes, y ya todos
est?n fuera de sitio.

Forman mont?n de cosas, horas,
piedras, palabras, l?pices, destinos,
pero fueron cruzando la puerta de hacia adentro
con mucho fr?o.

A veces los despierta una canci?n
antigua, una esquina, un amigo,
y me hace gracia de que todos entonces
me parezcan domingos.



***

Julia Uceda naci? en Sevilla en 1925. Poemas suyos han sido traducidos al portugu?s, italiano, ingl?s, chino y hebreo, y antologados y editados en diversas publicaciones espa?olas, italianas, norteamericanas y chinas.Es miembro correspondiente de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, de la Asociaci?n Espa?ola de Cr?ticos Literarios y de la Asociaci?n Internacional de Hispanistas.Obtuvo el Premio Nacional de Poes?a 2003 por ?En el viento, hacia el mar? (1959-2002), Edici?n de Sara Pujol Russell, Fundaci?n Jos? Manuel Lara, Sevilla, Colecci?n Vandalia Maior, 2002. Entre sus obras de poes?a de encuentran:?Mariposa en cenizas?, Arcos de la Frontera (C?diz), Col. Arcarav?n,1959.?Extra?a juventud?, Madrid, Adonais, 1962, (Acc?sit del Premio Adonais).?Sin mucha esperanza?, Madrid, ?gora, 1966.?Poemas de Cherry Lane?, Madrid, ?gora, 1968.?Campanas en Sansue?a?, Madrid, Dulcinea, 1977.?Viejas voces secretas de la noche?, El Ferrol, Esqu?o, 1981.?Del Camino de Humo?, Sevilla, Renacimiento, 1994.

Tags: Julia Uceda

Publicado por dali1 @ 3:48  | POEMAS
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