domingo, 16 de septiembre de 2007
LA ROPA DEL FUTURO
En el futuro las cosas serán muy distintas a como son ahora, nuestras vidas darán un giro de 360º (o más), por ejemplo en la ropa. Bueno, sobre los cambios en la ropa tengo mis dudas porque ya estamos en el siglo XXI y nadie va vestido de plateado con hombreras, ¡qué pasa aquí!, ¿es que los diseñadores no han visto las películas futuristas de los 70?. Señores diseñadores basta ya de tanto minimalismo (por cierto, ¿qué es el minimalismo?), basta de modas retro y vayamos al tema. Y el tema son los trajes de papel albal y los alerones en las hombreras, Star Trek y las orejas de punta como el capitán Spock, eso si que mola. Eso es el futuro. Lo demás son pamplinas y moda de los 80, desde tierno Galván este país no ha avanzado. Por más que se empeñe Cetapé este país no va a estar a la última hasta que los hombres no llevemos pantalones pegados marcando paquete. Las mujeres marcan silicona o natural, ¿no sé por qué nosotros no podemos?. En el futuro los trajes serán más inteligentes que los volantes sevillanos y engominados de Vittorio y Lucchino. En el futuro sólo tendremos un traje, un traje personalizado que te servirá para todo (la moneda única, el traje único...). Según la ocasión cambiará el dibujo sobre una tela holográfica, así si vas al fútbol te saldrán las rayas del Almería en el pecho y si vas al trabajo se convertirá en un mono azul cutre con gotillas de pintura o en un traje con corbata a relieve para bancarios y adictos a las bodas. La ropa de los niños será autolimpiable con electrolisis (como los hornos) y los bañaremos con ella puesta. Los extras del trajecito serán opcionales, con o sin desodorización, con o sin kit para uniforme de colegio privado. Será como un pellejo, pero más cómodo y más fresquito porque estará acondicionado. Por supuesto que al bodypellejo (yo lo comercializaría con ese nombre ¿pasa algo?) no le saldrán pelotillas como a los jerséis de lana, y como no soltarán pelusa pues no habrá que rebuscarse en el ombligo las bolillas de lana, eso será un inconveniente (un handicamp que diría un pijo) porque eso es algo muy entretenido, la verdad: Y es que todo no van a ser ventajas. El bodypellejo no llevará cremalleras y quitártelo para practicar sexo será complicado, así que para unas prisas no va estar la cosa. Tus necesidades te las podrás hacer encima porque para almorzar tomaremos sólo pastillitas de vitaminas y poco más, así que apenas olerá. Digo yo. Así que por el olor no habrá problema, sólo habrá que disimular la cara que se pone, pero dejémonos de ventajas escatológicas. Y centrémonos en cómo serán las rebajas de Zara, en el Cruzado Mágico de serie y en un montón de extras que se me ocurren, pero me mata la subdirectora del periódico porque me salgo de la columna y aquí pagan por palabras y si te pasas es gratis. El futuro es una cosa y la pela otra. Y si no que se lo digan al mundo de la moda.. Tags: Juan Pardo Vidal