Martes, 11 de septiembre de 2007

PRIMER ANUNCIO

Nos descarna la noche y se nos pegan todos los vuelos
Las manos han quedado abiertas para demostrar que los vientos han errado
Oyes esa harapienta vibraci?n, si es la nuestra y es mejor ignorarla
Somos borrosos para los dioses tanto como ellos lo son para nosotros
Vamos vestidos con agujas quemadas, agotamos el primer ojo
Para que guardar memoria
Si solo hay viento y agua operando en el brote de los seres inviolables
Las memorias alzaron la luz como limite primitivo
Habr?n veces en que nos echen fuego o niebla encima para distinguirnos
De eso que hubo entre el cielo y la copa del derrumbe.
Nadie ha descubierto nuestra cofrad?a
Porque hablamos un idioma en clave
Entre la bruma accidentada y los lechos mancos
Llevamos atada a la espalda la quimera investida de cera.
Esta ma?ana se levanto el polvo, atisbo esa continuidad que se asoma al d?a
Un tiempo accesible del que se sale con pies de silbidos
Hacia las casas para entrar y salir de ellas
Golpear las puertas mientras abren y no es nadie
Mientras vuelven a golpear y de nuevo abren y de nuevo no es nadie
Pero alguien hace c?lculos, sumas y restas con esos golpes y comprueba
Que el mensajero fue cubierto por constelaciones marinas y anillos venenosos
Y llama a las l?neas a advertir
Que las manos del cielo se basan en las retenciones
El con nosotros hace una sola cadena, esa sola cadena que hacemos
Con los ?ngeles que crecen hacia abajo en retribuci?n a la madera
Con las animas genitales que marcan con oxido de zinc sus territorios en los Muros de las cavernas, ahora son distintos los umbrales,
Como el agua que se desenga?a
Un renegado magnetismo nos enmascara,
Ba?amos las armas en el leproso centelleo
El espacio que ocupamos dentro de la noche se vuelve niebla
Niebla que codicia la fragmentaci?n del cuerpo.
Es mejor ignorar que nuestras ra?ces se abandonaron a cielos equivocados
Que al nacer interrumpimos a esas serpientes
Que son las herramientas de la tempestad
Es mejor no guardar memoria, todos vivieron bajo una l?mpara culpable
Lo sumergible del mar primero fue hecho en el cielo
Miramos hacia atr?s y vemos al fulgor derribar una hilera de d?as.
Es otra la mirada como la del hombre que se mira fijamente en la mujer
Y descubre que ha convivido con el rel?mpago que encamina a la sangre
Hacia un camino invisible
Con la clave que castiga las piedras
Para que la luz se quede a solas con la muerte
Descubre que ha agitado p?jaros y espejos para que el infierno envejezca
Descubre que ha dejado cubierto de brisas
El ?rbol sexual que releva a la muerte
Descubre que dos temblores se quedaron para siempre frente a frente.


Del libro in?dito ?Anuncio




CONTINUIDAD

Naci? de un retrato de niebla
Olas inconfesables alumbraron esa voracidad.
Los fundamentos del d?a pasaron a la sangre
Las ciudades se quedaron blancas
Velaron las mitades de un mismo cuerpo en distintos ata?des.




ENTRE LATITUDES

A Diana Camacho Brice?o



Se saca el d?a la envoltura del espacio
Quedan encrucijadas, perfiles dibujados en las paredes
Tu y yo y nuestro pr?stamo de cenizas
Tu y yo que desentra?amos la noche.
Alguien hablaba de nacer o morir
Mientras dej?bamos un solo murmullo en la formaci?n de las agujas
Le d?bamos su totalidad al ?ngel que se quemo los ojos con opio y con semen
?ramos los ?nicos que sab?amos que el centro de la tierra
Solo aparece al contacto de una boca.
A nuestro alrededor pasaban noches encargadas por las espinas
Se daban inagotables los remolinos convidados a los miembros
Una venganza de latidos aparentaban las olas.
Ahora lo que guardo de ti es un soplo que sobrevive en las costas
Siempre advienes con eso que le rapta la noche a la sangre
Pero no es lo ?nico
La voz del cielo pasa por ti y sin volverse mineral
Te deja caer para mis hilos mortales.




ANOCHECE

En memoria de Stella D?az Varin




Nos tapamos el rostro con un escombro viudo
Pero igual vemos el mar y el cielo: los mismos delirios enraizados
Tampoco sabemos que hacer durante el d?a
Salvo tocar la flauta para que se abra la matriz blasfema
Donde tu estar?s desaprobando ciertas sombras, ciertas llamas
O bien perfum?ndote para que los salvajes
Te conduzcan en medio de una tempestad de imanes.
Mira como en ninguna casa nos reciben, como nos cierran sus puertas
Le temen a tu cabellera porque tiene el designio
De esos padres laber?nticos que no tuvieron piedad de la luz
E hicieron un lecho sobre aberraciones de sal.
Vas engrandecida por cenizas lujosas, por armas de hielo
Que te rodean en c?rculos hasta que ninguno de nosotros puede entrar
Salvo que tu lo quieras,
Salvo que le hagas la se?al a la copa y el cielo enrojezca
Mientras aqu? nos aferramos al polvo jactancioso
Nos quedamos fuera de todo linaje, mientras la piel atrapa al d?a
Y una amenaza de c?scara se cierne sobre el mundo.
Esos padres laber?nticos te est?n vaciando los ojos
Infringiendo lo conocido del agua
Quedan escombros viudos al centro de la noche
Donde tu estar?s viendo a los p?jaros alcanzar la angustia del fuego
Mientras nosotros vemos que hombres y p?jaros
Se han quedado para siempre en ello.
Te tapas el rostro con una roca cubierta de pelos y te despides
La misma que te hace odiarnos, la misma que altera las restauraciones
Le otorgas a las l?mparas la locura de los cad?veres
Pero se la quitas sin decir nada
Y resta nada mas ver como son las alas
Ahora que ning?n abismo le falta a la luz.







Bio- Biograf?a:


Rodrigo Verdugo Pizarro nace en Santiago de Chile El 9 de enero de 1977. Se inicio en el taller de Poes?a "Isla Negra", dirigido por el poeta Edmundo Herrera, desde 1992 a
1996 en la SECH. Coeditor y articulista de la revista Derrame y miembro del Movimiento del mismo nombre. Su obra ha sido publicada en revistas y antolog?as chilenas y extranjeras, siendo traducida parcialmente al franc?s y al polaco. En 2002 publico su primer libro: ?Nudos Velados? Ed Derrame.

Tags: Verdugo Pizarro R.

Publicado por gala2 @ 13:52  | POEMAS
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